El lunes se conoció el fallo del juez militar, el que dictaminó que no existía responsabilidad en el conductor de la patrulla de Carabineros que causó la muerte del joven estudiante de la Escuela Pedro Sarmiento de Gamboa, ubicada en el sector de Río de los Ciervos, Jeffrey García Mazuera, de 13 años.
Ante esto, la madre del menor, Diana Mazuera, dijo que con este fallo absolutorio volvieron a abrir la herida que dejó esta tragedia para ella y su familia, porque esperaban que ocurriera otra cosa, debido a que el informe de la fiscal militar señalaba que sí existía responsabilidad en el funcionario policial, que manejaba la patrulla que atropelló al menor.
“Siento mucha rabia, ahora le están echando toda la culpa a mi hijo. Yo sé que el conductor no tenía intenciones de matarlo, pero sí tiene responsabilidad, eso quedó demostrado en el informe realizado por la fiscal militar y que ahora venga un juez que no tiene conocimiento de leyes a juzgar y tomar la determinación, me parece que no es oportuno, principalmente por que el carro policial no puede exceder la velocidad, y eso fue lo que hizo cuando atropelló a mi hijo, no estando atento a las condiciones del tránsito, por lo menos eso es lo que decía la fiscal militar. Ahora yo no sé si las cosas son transparentes, sinceramente creo que se están cubriendo la espalda entre instituciones”, dijo la angustiada madre.
Sin perdón
Agregó que ella no es nadie para perdonar, pero en este momento tiene mucha rabia, y nunca podrá superar la pena que siente como madre, al haber perdido a su hijo, “No los podré perdonar nunca, mataron a mi hijo, y más encima no han dado la cara. Creo que hay varias cosas irregulares que no se han realizado bien, pero eso está todo en manos de los abogados, quienes deberán actuar en la capital. No busco que el hombre se vaya preso, porque también sé que eso no pasará, pero por último que se asuman las responsabilidades como correspondan”, finalizó diciendo la madre de Jeffrey.
El accidente ocurrió la tarde del viernes 18 de mayo del 2012, cuando el estudiante se dirigía a su domicilio, junto a otros compañeros, caminando por 21 de mayo, salida sur de Punta Arenas, cuando de manera sorpresiva se le soltó el balón que llevaban los niños, saliendo tras éste. En ese momento fue impactado por el radio patrulla, a la altura del kilómetro 4,5 sur, la que se dirigía desde el sector de Río de los Ciervos hasta Punta Arenas, a un procedimiento policial, luego de la activación de una alarma en un banco del centro de la capital regional.
Tras esto, el menor estuvo internado en el Hospital Clínico de Magallanes por más de un mes, diagnosticándosele una muerte cerebral, lo que llevó a que determinaran donar los órganos del Jeffrey.
Dentro de los próximos días deberá conocerse la resolución de la corte marcial.