El
conflicto de la Universidad de Magallanes (UMAG) toma nacionales y
llegó hasta el mismísimo Congreso en Valparaíso. Las denuncias de los
dos movimientos que lideran la Toma -la Jauría Feminista y los
estudiantes de la Carrera de Derecho- junto con una serie de
antecedentes del caso, como el reportaje publicado por el suplemento
Análisis y la entrevista al rector Juan Oyarzo publicada en la edición
del lunes pasado por Diario El Pingüino, llegaron a manos del Ministro
de Educación, Gerardo Varela.
Fue
la diputada por Magallanes, Sandra Amar, quién se reunió con el
secretario de Estado, dando cuenta de la crisis que afecta a la Casa de
Estudios. “Como parlamentaria cumplo con mi deber al informar sobre esta
situación al Ministro. Las denuncias son graves y hay que tomar cartas
en el asunto. Es por ello que, luego de haber conversado sobre el tema
en forma personal, lo reiteré a través de un oficio en donde también se
solicita conocer los plazos de ejecución de las posibles soluciones”.
La
parlamentaria agregó que “el Ministro se mostró muy receptivo y se
comprometió a analizar rápidamente lo que está ocurriendo en la UMAG. Le
conté que estuve en contacto con alumnas y que en esa instancia tomé
conocimiento acerca de las graves denuncias de acoso sexual en contra de
docentes y alumnos de la universidad”.
Amar
señala que “entre la información que me fue entregada, y que también
hice llegar al Ministro, hay material explícito que va desde
invitaciones a un chat de citas hasta fotografías de alta connotación
sexual enviada a las alumnas”.
La
diputada gremialista fue tácita al afirmar que esta situación no ha
sido tomada con la seriedad que corresponde. “Considero que aquí ha
habido mucha pasividad por parte de rectoría. Pasividad en la
generación de una investigación interna que aclare las denuncias que se
vienen realizando desde el año 2012. Pasividad en el establecimiento de
protocolos internos para hacer frente a estos casos. Pasividad en la
creación de un mecanismo efectivo que facilite las denuncias, pero que
además propicie y garantice la protección de quien las realiza”,
aseguró.
Finalmente
la parlamentaria señaló que “la situación de las alumnas de la UMAG no
es un caso aislado. Es por ello que, como autoridades y como
legisladores, debemos fiscalizar la activación de los protocolos
establecidos para estos casos, pero también, colaborar para evitar que
situaciones similares vuelvan a ocurrir a futuro”, finalizó.
@PabloFortin