Una pena de 12 años de cárcel está solicitando la Fiscalía en contra de un padre por los delitos de abuso sexual y violación impropia en contra de su hija menor de edad.
De acuerdo a la acusación presentada en el Juzgado de Garantía de Punta Arenas por el fiscal de delitos sexuales, Fernando Dobson, los hechos ocurrieron entre los meses de marzo del año 2013 y del 2014, en circunstancias que la menor de ocho años (en ese entonces) se encontraba en el domicilio de su padre. Éste en una habitación le realizaba actos de significación sexual, los cuales se repetían los fines de semana.
Cabe recordar que el imputado, de iniciales V.A.G.M., fue formalizado luego que no había asistido a una audiencia fijada en el Juzgado de Garantía de Punta Arenas, por lo que se mantenía con una orden de detención, la que se logró concretar en el mes de junio, fecha desde la que se mantiene en prisión preventiva por esta causa.
En dicha formalización el fiscal Fernando Dobson indicó que “esta investigación la veníamos desarrollando desde el año pasado, tras una denuncia formulada por la madre de una menor. Se indica que en el contexto de visita dominical con el padre, éste le habría realizado tocamientos de significación sexual, actos que son constitutivos de violación impropia. Una vez que se hicieron diversas diligencias y pericias a las que se sometió a la víctima se estimó que habían antecedentes suficientes para formalizarlo por estos delitos de abuso y violación reiterados. El imputado no había comparecido para ser formalizado y se despachó la orden de detención”.
Dobson indicó que “él no tiene antecedentes anteriores, pero existe la agravante en la circunstancia del parentesco, por ser padre de la menor víctima”.
Testimonio
En la audiencia que se realizó el 4 de junio pasado, se entregó el relato de la niña, donde señaló: “Mi papá me pone eso que tienen todos los hombres, en la parte de atrás y me hace doler. En varias ocasiones me decía que me saque la ropa y me tocaba”.
Según lo relatado por la madre de la niña, “la única condición que quedó en el Tribunal de Familia es que la niña visite a su padre los domingos, pero con la presencia de sus abuelos. En una ocasión la niña no quería ir a la casa de su padre y durante la tarde se fue a la casa de una amiga, a quien le dijo que no le gustaba ir a la casa de su padre porque abusaba de ella. Me señaló que esto ocurrió en varias ocasiones”.
Ahora el Juzgado de Garantía de Punta Arenas fijará en los próximos días la preparación de juicio oral.