La
biblioteca del Complejo Penitenciario de Punta Arenas ocupa un lugar
preponderante dentro de las alternativas de que dispone el Ministerio de
Justicia y Derechos Humanos para acercar la cultura como herramienta de
reinserción a los usuarios del sistema penitenciario. En este contexto,
Marino Muñoz Agüero, hijo del fallecido cronista y poeta Marino Muñoz
Lagos, materializó una donación de libros originales del recordado
escritor, en su mayoría autoeditados por él, a esta dependencia
perteneciente a Gendarmería de Chile.
Con
motivo de ello, aquel espacio de cultura y esparcimiento albergó una
íntima ceremonia de la cual tomaron parte internos usuarios de la
biblioteca y que fue encabezada por el secretario regional ministerial
de Justicia
y DDHH, Fabián Mella, el director regional (S) de Gendarmería,
comandante Dan Toro, y el alcaide del recinto penitenciario, comandante
Nelson Acevedo.
En
la oportunidad, Muñoz Agüero valoró la existencia de tan completa
biblioteca en esta unidad penal y se mostró orgulloso de poder concretar
una voluntad familiar de legar este patrimonio familiar. Y no solo
ello, sino que compartió además aspectos biográficos en este cronista
nacido en Mulchén, quien fue profesor y amigo de Pablo Neruda, Pablo de
Rokha y Francisco Coloane, y formó su familia en esta tierra adoptiva. A
la postre, su geografía, clima y tipos humanos inspiraron gran parte de
una obra de indiscutido cuño magallánico. Aquella sencillez y humanidad
que lo caracterizaron también quedó de manifiesto en primera persona a
través de un video del vate que compartió su heredero.
Finalmente, el también cronista Marino Muñoz Agüero hizo
entrega a las autoridades presentes de algunos ejemplares de obras de
su padre: “Crónicas de sur a norte”, “Los asombros de otrora”, “Crónicas
del diario soñar”, “Crónicas de una lejanía” y “Los rostros de la
lluvia”, este último galardonado en 1971 con el premio municipal de
poesía en Santiago; además del libro “Prosa de Marino Muñoz Lagos: Una
perspectiva histórica y literaria”, póstumo trabajo de recopilación de
Víctor Hernández Godoy y Luis Canales Vásquez, de la Sociedad de
Escritores de Magallanes.
Por su parte,
el seremi Fabián Mella agradeció esta inusual donación de la obra
literaria del laureado escritor Marino Muñoz Lagos, valorando que tenía
muy arraigado un sentido social pues las personas privadas de libertad
también están en situación de vulnerabilidad y, por ende, también
requieren de un apoyo muy importante
para poder reinsertarse. “La cultura en general y la literatura en
particular son caminos que van abriendo la mente, aquietando los
espíritus y generando esperanza en quienes la desarrollan, creemos que
es muy positivo que iniciativas como ésta se sigan desarrollando”.