El obispo de Punta Arenas, monseñor Bernardo Bastres, sin entrar a criticar la acción de una mujer que arrojó el feto de su hijo a la basura, dijo que el aborto es siempre un trauma para la madre y su entorno y que la Iglesia Católica siempre distingue entre el pecado y el pecador.
El pastor declinó pronunciarse sobre el caso particular de esta persona, entendiendo que debe estar pasando por un momento muy crítico y depresivo, “así que nosotros no somos quien para juzgarla”, añadiendo que para eso están los profesionales médicos que darán luces de su actitud.Cabe recordar que por el delito de aborto fue formalizada en el Hospital Clínico de Magallanes la mujer de 28 años, luego del hallazgo de un feto en la parte posterior de un camión recolector de basura.Al parecer, desconocía que estaba embarazada, tal como lo indicó el fiscal Oliver Rammsy, no obstante presentar un período gestacional de 42 semanas.Según el fiscal, habría existido inducción al aborto por esto están a la espera de los resultados practicados al bebé. En caso de acreditarse el aborto, las penas pueden llegar hasta los cinco años. Distintas serían las circunstancias si fue un aborto espontáneo.
De acuerdo al relato de la imputada, los hechos ocurrieron luego que sufriera malestares previos, entre ellos diarrea y dolores estomacales. Al concurrir al baño, cae el bebé y la mujer queda en estado de shock, manteniéndose algunos minutos sin pedir ayuda, hasta tomar la decisión de colocarlo en una bolsa de basura y dejarlo en el recipiente durante el fin de semana, hasta el lunes que fue recogido por el camión recolector de basura.
Para el fiscal Rammsy falta aún por determinar si se utilizó algún fármaco. antecedentes que deberá entregar el informe histológico del Servicio Médico Legal. La mujer quedó en libertad, con las medidas cautelares de arraigo regional durante los 120 días de plazo que se fijaron para el cierre de la investigación.