Lo
que comenzó con una simple formalización por conducir ebrio, concluyó
con la medida cautelar más rigurosa posible. Por decisión del tribunal,
Carlos Almonacid Hidalgo fue enviado al Complejo Penitenciario de Punta
Arenas.
Presuntamente,
el sujeto fue sorprendido ayer en la madrugada por el Ejército mientras
transitaba por la intersección de avenidas Frei Montalva con Salvador
Allende.
Percatado
de la presencia militar, habría huido del lugar. Finalmente fue
controlado por los efectivos quienes, tras constatar que tenía signos de
estar ebrio y que no tenía salvoconducto, llamaron a Carabineros.
Según
el parte policial, los carabineros intentaron aplicarle un examen
respiratorio, pero el imputado se negó rotundamente. Fue llevado a la
Primera Comisaría de Punta Arenas y pasó la noche en el calabozo.
Reincidente
En
la mañana siguiente, la fiscalía lo formalizó por tres delitos:
conducción en estado de ebriedad y sin licencia, resistencia a someterse
a los exámenes para su detención e infracción a las normativas
higiénicas por transitar en vía pública durante el toque de queda.
El
fiscal Sebastián Marín solicitó que, como medida cautelar, fuese
enviado a la cárcel. Para argumentar su petición, revisó las 14 páginas
del extracto de sus antecedentes penales.
En enero pasado y en menos de dos semanas, el imputado fue detenido en
dos oportunidades por conducción en estado de ebriedad e infracción al
estado de excepción. En una de esas aprehensiones también se negó a ser
controlado por la policía.
El
sujeto presenta causas vigentes en las ciudades de Talca, Temuco y Lota
por estafas telefónicas. En sus antecedentes –que se remontan desde el
2004– se registran condenas por robo, porte arma blanca y lesiones,
entre otras. La última fue cumplida en noviembre pasado.
“No
han pasado cuatro meses de que recuperó su libertad y ya está
formalizado por dos causas idénticas entre sí”, dijo el fiscal Marín.
Según
la defensa del imputado, el parte policial precisa que fueron tres
personas controladas por el Ejército. De ellas, no se podía precisar con
exactitud que fuese Almonacid Hidalgo quien conducía el vehículo, pues
sus ropas coincidían con la de uno de sus acompañantes.
Tras el debate, el imputado se dirigió
al tribunal. “No quiero que me quiten la posibilidad de surgir. Llevo
solo 3 meses en libertad y trato de superarme de a poco. He cometido un
error, pero tengo que ayudar a mi familia”, dijo.
Para
el juez Juan Villa, sí habían antecedentes para situar a Almonacid
Hidalgo en el sitio de los hechos. Además, optó por acoger la medida
cautelar propuesta por el Ministerio Público. “La libertad del imputado
representa un peligro para la seguridad de la sociedad”, dijo.