La
empresa de productos marinos Chile Seafoods interpuso acciones
judiciales por la sustracción de 800 trampas para centollón que estarían
avaluadas en 37 millones de pesos, aproximadamente.
Las
trampas fueron construidas por la propia empresa afectada en un taller
de Barranco Amarillo. Estaban hechas con fierros estriados y redes
anchoveteras. Como no tenían espacio para su acopio, el producto se
almacenaba transitoriamente en una empresa de productos químicos ubicada
en Río Seco.
El robo fue descubierto por un camionero que llegó a retirar su vehículo. En la madrugada del 10 de abril, el testigo
se encontró con el portón removido desde sus bisagras, tirado a un
costado de la entrada. Una vez que entró, vio a dos personas que
cargaban las trampas a un camión que tenía la inscripción “Productos
frescos del mar”.
Los
ladrones huyeron en dirección a Punta Arenas al verse sorprendidos. Al
día siguiente, los hechos se denunciaron a la Subcomisaría de Río Seco.
De
acuerdo a la querella, cada trampa tiene un costo unitario de 46 mil
pesos. Por sus dimensiones, sospechan que la sustracción se hizo en dos
viajes o en dos camiones.
La
empresa perjudicada acusa ser víctima de un delito de robo en lugar no
habitado. Solicitan que la Fiscalía Local de Punta Arenas despache una
orden de investigar a la PDI y que se tome declaración al testigo y a
quienes sospechan que sería dueño del camión.
El
Juzgado de Garantía de Punta Arenas declaró admisible la querella el
jueves y los antecedentes ya fueron puestos a disposición del Ministerio
Público.