Branco Santana Águila, salió de alta ayer, desde la Clínica Dávila, en
Santiago, tras mantenerse internado por varias semanas, luego de haber sufrido
graves quemaduras en Punta Arenas, en julio pasado. El menor debió ser
trasladado a la capital nacional para recibir un tratamiento avanzado.
En un inicio, el alumno de la Escuela La Milagrosa, se mantuvo de
extrema gravedad, con compromiso vital, por lo que se tomó la determinación de
que sea evacuado a Santiago, para salvar su vida, traslado que se vio afectado,
de acuerdo a lo señalado por familiares, por la poca gestión de la Isapre,
debiendo intervenir la Empresa Nacional del Petróleo, ENAP, donde trabaja el
padre, quienes hicieron las respectivas gestiones para lograr el traslado.