Tras la denuncia,
hace 11 meses, la Fiscalía comenzó el trabajo investigativo que determinó que
los antecedentes eran suficientes para llevarlos a la justicia.
A pesar que el
tribunal de Garantía no acogió la solicitud de prisión preventiva solicitada
por la Fiscalía, en contra de un padrastro que abusó de manera reiterada de una
niña de siete años, en la audiencia se dieron a conocer los crudos momentos que
la víctima vivió.
Tras 11 meses de investigación por una
denuncia de abuso sexual, la Fiscalía ayer le comunicó al imputado V.M.R. (sólo
iniciales por resguardo de la víctima) que se iniciaba la investigación en su
contra por los hechos relatados por la niña de siete años, quien es hija de su
ex pareja.
De acuerdo a los
antecedentes expuestos por el fiscal Felipe Aguirre, la madre de la menor, un
día se percató que su hija de siete años se encontraba en su pieza con unos
audífonos y viendo un video en su computador, al intentar ver de qué se
trataba, se percató que era un video pornográfico. En esos instantes la niña
comenzó a llorar y le señaló que su padrastro le mostraba dichas películas
mientras ella salía. Además le realizaba tocaciones en sus partes íntimas.
En uno de los
hechos, la víctima le contó a su abuela que un día en la noche, mientras veía
películas pornográficas, fue abusada por su padrastro. La propia niña le
contaría luego a una profesora de religión.
“Él ya no está en la casa porque me hacía
cosas. El doctor me examinó porque me dolía… Siempre me hacía doler”, señaló
la pequeña, agregando que “a veces se acostaba detrás de mí, me sacaba la ropa
y se sacaba la de él. Me prohibía que dijera algo. Esto ocurre todos los días
desde que tengo seis años, lo hacía de noche y de día. Me tocaba con sus dedos
y su parte íntima. En el día cuando mi mamá iba a dejar a mi hermano al jardín
y en la noche cuando mi mamá sale, él lo hacía. Un día mi mamá me pilló viendo
una película en el computador, la que siempre veía con mi padrastro. Le conté
delante de él a mis abuelos y mi mamá, todos se pusieron a llorar y él se enojó
conmigo. Me parece bien que ahora no esté en la casa”.
Entre diferentes
relatos, una profesora indicó que en horario de clases, la niña hablaba de
“hacer el amor”, lo que a la docente le llamó la atención, consultándole a la
menor quien respondió que eran cosas que hacían sus padres, además que una vez
que estaban en su vehículo en un parque, donde ella jugaba, al retornar al
automóvil estaba cerrado y su padrastro veía películas pornográficas en un
computador.