El fiscal especialista
en delitos económicos, Sebastián González, explicó que con el objetivo
de mantener, como también conservar los sistemas y equipos menores
dentro de sus instalaciones en Magallanes, ENAP, contrató, hace más de
15 años, los servicios de la empresa Brandt Servicios Limitada,
representada legalmente por su socio mayoritario, Juan Brandt.
El
último contrato vigente se celebró el 10 de junio de 2019, con una
vigencia de siete meses, prorrogado hasta el 31 de marzo de 2020,
designándose al funcionario de la empresa, Manuel Soto Godoy, como
“inspector del contrato”. Éste debía entregar, compartir o informar al
contratista, partidas del formulario de presupuesto asociado al
“contrato”.
En
este contexto, el persecutor afirmó que el 5 de noviembre de ese año,
el representante de ENAP, estando de vacaciones, envió desde su correo
institucional, un mail a Juan Brandt que contenía tres archivos Excel,
detallando diversas labores realizadas por la empresa Brant a ENAP,
donde indicaba el valor de la gestión y el precio aumentado en millones
de pesos, que realmente había facturado la Empresa Nacional del Petróleo
al contratista, como también trabajos no realizados, pero facturados.
Sobreprecio que luego se dividían los coautores de los delitos. Sin
embargo, esta vez Soto Godoy, incluyó accidentalmente en el destinatario
del email, al jefe zonal de Mantenimiento, lo que lo permitió poner en
conocimiento de los hechos a ENAP Magallanes.
La
formalización de Juan Brandt, vendría siendo otra arista del mismo
caso, ya que Soto Godoy fue formalizado en diciembre como autor de
cohecho agravado y fraude al Fisco.