Hasta el Juzgado de Garantía de Punta Arenas llegó poco antes de las 14 horas de ayer la familia del estibador que falleció trágicamente luego de caer de diez metros de altura. Junto a ellos lo hizo un grupo de dirigentes, con el propósito de interponer una querella por cuasidelito de homicidio.
De acuerdo a lo señalado por el vicepresidente de la Federación Marítima Portuaria de Magallanes, Armando Aguilar, “nosotros buscamos que se haga justicia ante una anormalidad que la empresa decidió retirar los arnés de seguridad, en altura el cable de vida si no se usó es responsabilidad de la empresa. Esta situación está normada y si no lo hicieron es causa de una investigación y se verán las responsabilidades. Nos hicimos cargo debido a que la empresa se ha acercado en lo mínimo para negociar lo que corresponde al trabajador fallecido”.
Por su parte, el abogado Juan José Arcos señaló que “aquí claramente no se cumplieron los protocolos que establece la Armada de Chile para estas operaciones y obviamente no tener las cuerdas de vida es responsabilidad de la empresa. Aquí la empresa buscó evitar tener que contratar más estibadores y significó la muerte de este trabajador y debe ser investigado y sancionado. La querella va en contra de quienes resulten responsables y solicitamos entre las diligencias la incautación de los computadores de la empresa”.
De acuerdo a la acción judicial presentada por la esposa de la víctima fatal, Pilar Soto González, en representación de sus tres pequeños hijos, indicó que su esposo Adolfo Silverio Ruiz Ortega, se desempeñaba como estibador de la motonave Cóndor alrededor de las 18.25 horas del martes, cuando realizaba maniobras de descarga de contenedores en el muelle Mardones, cayó de una altura de diez metros de altura falleciendo producto de las múltiples fracturas.
Se dijo que el fallecido, quien era empleado de la empresa Ultraport, que es contratista de Ultramar, prestaba servicios de acuerdo a las instrucciones de la empresa. En esas circunstancias -se agregó- la empresa Ultraport había retirado los arnés de sus faenas y las cuerdas por orden de la gerencia ya que hacían más lentas las labores de estiba. Esto a pesar que los protocolos de procedimiento en terminales marítimos intruyen el uso de estos elementos de seguridad en labores que se realizan sobre los dos metros de altura.
En la querella se solicitó la investigación de la Brigada de Homicidios de la PDI, la incautación de los videos de seguridad de la Empresa Portuaria Austral, que había registrado el fallecimiento de la víctima, citando además a declarar a gerentes de la empresa y testigos.