El crimen de la joven
natalina de 21 años, Priscila Vera Mancilla, podría pasar a la historia como
uno de los hechos de sangre más brutales de las últimas décadas en la capital de
Última Esperanza.
Las pericias confirman
que fue ultimada con un cuchillo y que el cuerpo presentaba a lo menos 25 cortes,
siendo el de la yugular el que le terminó costando la vida producto de una
anemia aguda.
El autor cayó
anoche en Punta Arenas. Mientras bebía en un céntrico pub, una de las garzonas lo
reconoció como una de las personas cuyo rostro andaba circulando en las redes
sociales.
Gracias a la mujer
del local nocturno la PDI pudo detener a quien en breves momentos pasó de sospechoso
a autor confeso del crimen, siendo identificado como Diego Armando Molina
Guerrero, con amplio prontuario policial.
Fiscal
Entrevistado este
domingo durante el programa “El Resumen Noticioso de la Semana” de Pingüino
Radio, el fiscal Álvaro Pérez Astorga confirmó que la víctima recibió varios
cortes en el cuerpo, pero uno en particular en el cuello, que fue el que en
definitiva le terminó costando la vida.
Diego Molina, que
a la salida del cuartel policial estuvo a punto de ser linchado por familiares
y amistades de la joven fallecida, fue formalizado por “homicidio simple”, se fijó
un plazo de 120 días y a petición del
fiscal fue enviado a cumplir prisión preventiva.
“El autor está confeso.
Prestó declaraciones en la PDI en presencia del fiscal Eugenio Campos y ahí reconoció
su autoría, incluso colaboró para encontrar el arma homicida”, comentó Álvaro
Pérez.
Enfermo
“Soy enfermo
siquiátrico”, dijo en Puerto Natales el detenido a los medios de prensa
apostados en el cuartel policial.
Este mismo
argumento planteó la abogada defensora, María Fernanda Benavides, al pedir que
su representado sea ingresado a la unidad siquiátrica del penal.
“Por ahora no
tenemos ningún antecedente que diga relación con problemas siquiátricos, pero
en su momento tendremos que indagarlo”, indicó el fiscal.
Femicidio
En los términos
que exige la legislación chilena, la muerte de la joven no constituiría un
femicidio y por eso la formalización fue por homicidio.
“Para que el
delito sea un femicidio en Chile la víctima tiene que ser la ex conviviente, la
conviviente, la cónyuge o la ex cónyuge del autor del crimen, pero en este caso
ninguna de esas condiciones se da”.
A nivel
internacional el femicidio es simplemente el homicidio de una mujer. “Desde el
punto de vista sociológico podríamos hablar de femicidio, en términos
académicos, pero desde el punto de vista legal chileno en la muerte de Priscila
no se da esta figura”, comentó. De paso, el fiscal no descartó que en el transcurso
de la investigación este hecho de sangre pueda transformar en un homicidio
calificado.
(Por: Edmundo Rosinelli)