El segundo hecho ocurrió el mismo jueves, pero alrededor de las 17 horas, en circunstancias que otra víctima transitaba con su grupo familiar por calle Bories, donde fue abordado por el imputado que le ofreció el mismo equipo celular, ofreciéndoselo en la suma de 100 mil pesos. En esos momentos el afectado le ofreció 25 mil pesos por el equipo, lo que fue aceptado por el imputado, quien le entregó el envoltorio con un trozo de vidrio con similar peso y dimensiones del celular. Tras esto, la última víctima se percató que su estafador se encontraba en las afueras de otra tienda, donde le conminó a que le devolviera el dinero, ante lo cual el imputado lo amenazó de muerte. Al lugar concurrió Carabineros, siendo detenido. En la acción agredió a un funcionario policial.
Con estos antecedentes Azócar fue acusado por dos delitos de estafa, amenazas y lesiones a Carabineros en acto de servicio. A pesar de su amplio prontuario el imputado se mantiene en libertad a la espera de la audiencia de un procedimiento simplificado que está fijada para el próximo 10 de octubre a las 9 horas, donde se pide por parte del fiscal Manuel Soto dos penas de 200 días por las estafas, y 140 días más de presidio por las amenazas.
Delitos en otras ciudades
Entre el historial delictivo de Azócar Mella se encuentra su participación en 2006, cuando tenía 18 años, en la ciudad de Antofagasta, donde también fue condenado por estafa luego que junto a otro individuo intentaban vender cámaras digitales, pero entregaban posteriormente otras especies, del mismo peso, consistente en latas de bebidas.
El año 2012, en la misma ciudad de Antofagasta, Azócar Mella estuvo involucrado en un robo. En esa ocasión llegó junto a otros sujetos en una camioneta robada a un supermercado, donde ataron un cajero automático con un cable de acero logrando sustraer 4 millones de pesos.