Una
ajetreada tarde tuvo el gendarme que fiscalizaba el ingreso de las
encomiendas al Complejo Penitenciario de Punta Arenas. Ayer se
frustraron tres ingreso de drogas al recinto, cuyos destinatarios serían
un condenado y dos imputados.
El
primer elemento sospechoso correspondió a un champú. Una vez que pasó
por la máquina de Rayos X, se reveló que camuflaba 140 comprimidos de
diferentes colores y dos envoltorios con cannabis.
Solo
minutos después, una encomienda que contenía un sándwich fue
interceptada. Escondía dos envoltorios de nylon transparentes con
cannabis. La misma sustancia se halló después en otro paquete que
contenía cuatro ovoides.
El alcaide del complejo, mayor Nelson
Acevedo Thiele, reconoció a través de un comunicado que “se ha
detectado un aumento de envío de drogas al interior del penal a través
de encomiendas, fenómeno que puede explicarse en parte a las
restricciones de llevar cualquier elemento a los internos por parte de
las personas que los visitan”.