Fue condenado y arriesga tres años de cárcel por agredir con un martillo a su pareja

En un juicio de un día, el Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas condenó a un hombre por una brutal golpiza que le provocó a su mujer y madre de su hijo.
La fiscal Wendoline Acuña llevó a juicio al acusado Julio Segundo Bilbao Chiguay, por los delitos de lesiones menos graves, donde solicita una pena de tres años de presidio y por el delito de amenazas, donde pedía una pena de 541 días más de cárcel. Sin embargo, tras las pruebas rendidas, los jueces José Octavio Flores Vásquez, Claudio Neculmán Muñoz y Julio Álvarez Toro, reunidos después del debate de rigor, resolvieron por unanimidad absolver a Bilbao por el delito de amenazas, sin embargo, decidieron condenar como autor del delito de lesiones menos graves en contexto de violencia intrafamiliar en contra de la víctima, perpetrado el día 18 de diciembre de 2015. La sentencia se dará a conocer el próximo martes a las 13.30 horas.
Los hechos
De acuerdo a la acusación de la Fiscalía, los hechos ocurrieron al interior de la vivienda que compartía la pareja en el sector sur de la ciudad. En ese lugar el imputado Julio Segundo Bilbao Chiguay, de 49 años, se encontraba ingiriendo vino y a raíz de su estado de ebriedad comenzó a insultar a su pareja, una mujer de 36 años y madre de su hijo menor de edad. Tras tornarse agresivo, comenzó a amenazarla de muerte y tomando un martillo la agredió en diferentes partes del cuerpo en reiteradas ocasiones, principalmente en la pierna izquierda. A pesar que la víctima intentó huir de la casa, el imputado la siguió y a la fuerza la ingresó al domicilio, apretándole el cuello con la intención de ahorcarla. La mujer logró dar aviso a Carabineros, y solicitó que su pareja no se le acerque por su reiterada violencia y consumo problemático de alcohol.
Ayer, en el juicio prestó declaración ante los jueces el acusado, quien negó haberle pegado a su conviviente. “Claro que tenía un martillo porque estaba trabajando en carpintería, pero al llegar Carabineros llegó y me detuvo sin decirme nada y cuando estaba en el calabozo uno de ellos quería pegarme. Antes de la detención tuvimos una discusión y ella con un palo me pegó en el hombro cuando yo estaba trabajando y fue porque me estaba celando, ya que le habían dicho que yo andaba con otras mujeres, pero al defenderme pasé a pegarle en la cara, pero no le apreté el cuello. Nunca le pegué con el martillo en ninguna parte de su cuerpo, ahí ella salió gritando como loca y no sé porqué hizo eso. Las lesiones se les provocó porque se le cayeron unas tablas que estaban paradas, le golpeó la pierna. Nunca la amenacé de muerte, yo no digo garabatos”.
Por su parte, la víctima, quien declaró tras un biombo, demostró su real temor frente a su agresor, con quien ha mantenido una convivencia de más de 11 años. “Le tengo miedo, hace cosas que me agrede, me insulta, me trata de prostituta, cuando llamo a Carabineros se arranca. Esa vez recuerdo que tomó el martillo y me pegó en la pierna y el brazo. Después de esto estuve más de 25 días con dolor. Estos hechos continuaron después de la agresión, una vez en estado de ebriedad me encontró en un supermercado en mayo de este año y me gritó delante de toda la gente y me subió a un colectivo donde el chofer no hizo nada. Siempre me ha pegado, una vez me puso un cuchillo en el cuello”.
El imputado mantiene condenas por delitos de incendio, por faltas a la autoridad y en relación a la víctima tiene denuncias los años 2003 y 2006 por violencia intrafamiliar.

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