En
aquella denuncia, las temáticas advertidas giraban sobre tres ejes:
calidad del servicio entregado, incumplimiento de funciones por parte de
la dirección regional del Servicio Nacional de Menores en Magallanes y
faltas a la probidad de la misma.
Sin
embargo, una de las explicaciones que dio la fuente reservada fue que
existían irregularidades de manera permanente en varios de los hogares
vinculados con el Sename.
De ellos, tendría que ver con uno ubicado en Puerto Natales, que está a cargo de la Fundación Esperanza.
Por
eso mismo, desde la institución generaron un comunicado dando a conocer
su total apoyo a este proceso que se está realizando para así “dar
mayor transparencia a nuestra labor”.
“Fundación
Esperanza quiere establecer su total compromiso con la protección de
las niñas, niños y adolescentes de nuestra región, como la completa
transparencia de todos sus procedimientos.
La reciente denuncia contra
la dirección regional del Servicio Nacional de Menores, en la cual se ve
involucrada nuestra Residencia en Puerto Natales, revelan la necesidad
imperiosa de un cambio al sistema de protección infantil a nivel
nacional, que incluya una red adecuada de opciones para las necesidades
específicas de los diversos sujetos de atención en nuestra región, dado
que muchos casos de mayor complejidad en este momento no cuentan con
alternativas de cuidado, ni colocación familiar o residencia, por ende
no cuentan con alternativas de protección por parte del Estado”, aclara
la misiva.
Incluso,
agrega que “ésta es una de las deudas específicas en Magallanes; donde
no se cuenta con una Residencia en Punta Arenas, pese a ser la capital
de la región y el centro más poblado, ni tampoco con un centro que tenga
la capacidad técnica y profesional de acoger a niños, niñas y
adolescentes con necesidades de intervención en salud mental.
En tanto
se carece de una oferta programática en infancia para satisfacer esta
creciente demanda, al momento de ingresar al sistema de protección a un
niño, niña o adolescente con estas necesidades especiales, Fundación
Esperanza es mandatada, de acuerdo a la normativa vigente, a asumir su
cuidado; y con ello asumir también el riesgo de recibir personas que
requieren un nivel de atención más complejo, fuera de su perfil de
trabajo”.
Finalmente
concluye con que “denuncias como ésta, hacen visible las dificultades
de un trabajo de protección, por la necesidad de un cambio profundo en
la estructura de este sistema de protección, vemos de manera positiva
que se incorporen otras instituciones como la Contraloría para dar mayor
transparencia a nuestra labor.
Por lo mismo, respaldamos cualquier
proceso formal de denuncia, en tanto la prioridad está siempre en el
bienestar y la protección de los niños, niñas y adolescentes de
cualquiera de nuestros programas, de la región y del país”.