Desde
el 14 de marzo de este año, que Jonathan Ojeda Román, estaba
incumpliendo una condena de 15 años de presidio a la que fue sentenciado
por el delito de homicidio.
Desde
el Centro de Estudio y Trabajo (CET) de Gendarmería, en esa fecha se
informó al Juzgado de Garantía de Punta Arenas, que Ojeda Román estaba
incumpliendo el régimen semiabierto que había obtenido dentro de los
beneficios carcelarios que logró por su conducta.
Es
así que la última vez que se vio al homicida cumpliendo su condena fue
alrededor de las 17.00 horas del 14 de marzo, el cual había empezado a
cumplir cinco años antes y que tiene fecha de cumplimiento el 9 de
febrero de 2029.
El
interno quien estaba en el CET, debía estar trabajando por contrato de
obra con la empresa Casas Punta Arenas, faenas que abandonó sin regresar
al Complejo Penitenciario, lo que obligó a decretarse por parte de la
justicia su orden de captura.
Fue
así que alrededor de las 23.00 horas del lunes 13 de abril, Ojeda
Román, de 27 años, se entregó ante Carabineros, y ayer, desde la Primera
Comisaría de Carabineros de Punta Arenas, en audiencia vía
videoconferencia, el tribunal ordenó su reingreso a la cárcel para
terminar de cumplir su condena.
Según
la sentencia dictada por el Tribunal Oral en lo Penal, en contra de
Jonathan Danilo Ojeda Román, éste recibió una condena de 15 años y un
día por el homicidio de Max Neftalí Bahamonde Agüero, más 300 días por
el delito de lesiones en contra de otras víctimas. Junto a él,
recibieron 10 años de cárcel Víctor Llanquín Arteaga y Kevin Boitano
Trujillo.
Hace siete años
El hecho
ocurrió la madrugada del 14 de abril del 2013, en las afueras de la
Universidad de Magallanes, donde el grupo le propinó más de veinte
estocadas que le provocaron la muerte en el lugar.
Max
Bahamonde Agüero, acompañado de dos amigos, César Antonio Vera Cárdenas
y Francisco Parra Gómez, caminaban por Arturo Merino Benítez, en
dirección a la Universidad de Magallanes, donde se desarrollaba la
fiesta “mechona” de recepción de los nuevos alumnos.
Sin
embargo, a poco de llegar, se toparon en la calle con los antisociales
quienes acompañados de dos menores de edad les “cobraron peaje” de
dinero y cigarrillos.
Bastó
que las víctimas se negaran para que la banda los atacara, con golpes
de pie y puño. Los jóvenes no se pudieron defender ante lo sorpresivo
que resultó para ellos la agresión.
Jonathan
Ojeda sacó un cortaplumas y primero agredió a César Vera quien sufrió
una lesión leve y salió corriendo en dirección a Avenida Bulnes. Luego
fue en busca de Max Bahamonde, quien se encontraba desprotegido y aunque
trató de huir no lo consiguió por lo que terminó ultimado por el grupo
criminal.
Hace
siete años ocurrió el crimen del joven Max Bahamonde en las afueras de
la UMAG, uno de sus asesinos estaba con beneficio carcelario que no
cumplió.