Ayer, pasadas las 13 horas, la empresa funeraria Jesús Nazareno retiró desde el Servicio Médico Legal los restos del malogrado pescador encontrado la mañana del miércoles en el sector de Barranco Amarillo.
La misma empresa funeraria trasladará hoy el cuerpo de Héctor Vargas Vargas hasta el Aeropuerto Carlos Ibáñez del Campo de Punta Arenas, para que vía aérea sea llevado hasta el Aeropuerto El Tepual de Puerto Montt y sea entregado a sus familiares en la Isla Puluqui en la comuna de Calbuco.
Cabe recordar que un grupo de personas realizó el hallazgo que dio cuenta a personal de Carabineros, siendo enviada al lugar una patrulla de la Subcomisaría de Río Seco, la que verificó el procedimiento, quedando éste en manos de la Armada, considerando que se trata de su jurisdicción. Los antecedentes fueron remitidos a la Fiscalía, que instruyó que al lugar se trasladen funcionarios de la Brigada de Homicidios y del Laboratorio de Criminalística de la PDI.
Mario Cárdenas, operador de máquina y jefe de muelle de la caleta de pescadores, indicó a Diario El Pingüino el mismo día del hallazgos que cuando iniciaban las labores se encontraron con el cuerpo a la orilla de la playa, dando aviso a la autoridad sobre el hallazgo. “En realidad lo primero que hacemos es verificar que la caleta esté en óptimas condiciones. Cuando estábamos haciendo limpieza encontramos a una persona fallecida en la playa. Tratamos de identificarlo, pero era imposible de acuerdo a la condición en la que se encontraba. Tenemos alguna certeza de quién podría ser, pero no podemos afirmarlo. Cuando llegó Carabineros le informamos del hallazgo. Podría ser alguien que trabaja acá, o personas que llegan de manera esporádica. Había una persona que se encontraba desaparecida, porque un dueño de lancha daba cuenta que desde hace tres días no encontraba a su trabajador”.
Minutos después el fallecido fue identificado como Héctor Vargas Vargas, de 37 años, quien llevaba al menos tres días sin ser visto, identidad que se logró con el trabajo en huellas realizado por la PDI, que determinó que no tenía lesiones atribuibles a terceras personas, dando como causa probable una asfixia por inmersión.