Huellas en Jeep de Irma Solís habrían sido borradas

En
el segundo día de juicio oral simplificado en contra de un funcionario
de la Armada, acusado de un delito de obstrucción a la investigación,
peritajes de la PDI dieron cuenta que las huellas en el Jeep de la
profesora chillaneja desaparecida fueron borradas.

Ernestina
Cruces, madre de Irma Solis, ayer señaló que “se pudo determinar como
prueba pericial en lo que he visto del juicio hoy (ayer) es que el
vehículo de mi hija fue lavado con detergente industrial, porque habían
manchas en la puerta del conductor y en el maletero y obvio que si lo
lavaron fue para borrar las huellas.

Además en la casa de Eduardo Jara,
que vivía con Irma, también encontraron en el piso manchas lavadas con
el mismo detergente industrial, tampoco las maletas y pertenencias
tenían huellas de Irma” dijo la madre.

Además,
Cruces agregó que “el fue el último en verla y de ahí no se supo nada
más de ella. Hubo una testigo que vio a mi hija llorando, eso me dio
impotencia de poder estar con ella y abrazarla. Él supo esconder todo
muy bien, y no fue llevado a juicio por secuestro, porque falta el
cuerpo de mi hija, ella no iba a desaparecer así como así. Fue una
excelente hija y nieta hasta que decidió venirse a Punta Arenas
enamorada y todo le resultó mal”.

Hechos

De
acuerdo a la acusación de la Fiscalía, el día 2 de mayo del año 2015,
en horas del día, en circunstancias que la afectada Irma Miriabet Solís
Cruces, se encontraba en Punta Arenas, en compañía de su expareja
sentimental, el imputado Eduardo Antonio Jara Verdugo, en el inmueble
ubicado en calle Daniel Cruz Ramírez N°0595, tras tener ambos una
discusión, se verifica la salida del lugar por parte de Irma Solís,
quien habría abordado el vehículo Sangyong Korando patente FLKF.36,
junto con su equipaje, constituyendo este hito las últimas noticias de
su paradero con vida, para a partir de ello, proceder a su desaparición
del lugar, perdiéndose desde esa fecha, todo rastro de su destino hasta
el día de hoy, sin registrar entradas o salidas del país, que no se
tiene noticia, ni conocimiento alguno de su paradero, como tampoco
consta -a la fecha-su defunción.

Fue
así que la PDI comenzó a tomar declaraciones de familiares y cercanos,
entre los que se encontraba como fuente de información y en calidad de
testigo, el –ahora-imputado Eduardo Antonio Jara Verdugo, disponiéndose
en dos oportunidades la toma de declaraciones con el propósito que
proporcionara antecedentes e información útil, necesaria y fidedigna
para saber de la afectada Irma Solís Cruces. De este modo, el imputado
Jara Verdugo aporta – según la acusación – antecedentes falsos a la
investigación llevada por el Ministerio Público, en sus dos primeras
declaraciones, ambas en el mes de junio de 2015, señalando que se habría
comunicado con Irma por medios tecnológicos, lo que resultó ser falso.

Como asimismo el hecho de haber faltado a la verdad, en cuanto a
declarar que a partir del día 2 de mayo de 2015 nunca más vio y tuvo
conocimiento del paradero del automóvil Sangyong, toda vez que, conforme
a diligencias de investigación de la PDI éste fue ubicado al interior
de la Población Cardenal Raúl Silva Henríquez en esta ciudad, en el mes
de junio del año 2015, siendo entonces falsas las afirmaciones
efectuadas por Jara Verdugo por cuanto él fue visto y posicionado geo
referencialmente en el mismo sector el día en que dicho móvil en
cuestión apareció, perteneciente a la afectada Irma Solís Cruces, el que
fue dejado por el imputado Jara Verdugo el día 13 de mayo del 2015 en
horas de la tarde noche.

Antecedentes todos que aportados por Jara
Verdugo, condujeron a omitir oportunas o realizar tardíamente
diligencias de investigación, como son la toma d
e
declaraciones de diversos terceros que tuvieron conocimiento de Irma
Solís, del vehículo ya referido, la obtención de evidencias orgánicas,
huellas, bioquímicas y/o de otra índole, lo que obstaculizó gravemente
el esclarecimiento del hecho denunciado que reviste caracteres de delito
y la determinación de sus responsables.

En
este sentido, Marcos Ibacache, abogado defensor del funcionario de la
Armada señaló que “la teoría de esta defensa es que mi representado no
ha incurrido en ninguna mentira durante la investigación. Se le atribuye
que se habría comunicado con posterioridad a la desap
arición
de Irma Solís, lo cual de acuerdo a las declaraciones de los
funcionarios que están declarando señalan que habría intentado
comunicarse,

que es lo que señala mi representado.

En segundo término es que mi
representado habría mentido diciendo que no fue el quien dejó el jeep un
mes después en el sector que apareció, cuando claramente dijo que no lo
dejó, sin perjuicio que haya sido posicionado en las cercanías del
sector en alguna fecha, por lo tanto entendemos que debe ser absuelto”.

El juicio continúa hoy en el Juzgado de Garantía de Punta Arenas.

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