Hasta el Juzgado de Garantía de Punta Arenas llegó voluntariamente a presentarse un imputado
que mantenía una orden de detención por exhibir sus genitales a estudiantes.
Ayer, en la audiencia, Juan Carlos Candia González no asistió a una audiencia el 14 de julio pasado, sin embargo llegó al tribunal donde no admitió los hechos que ocurrieron el 20 de abril
de este año, alrededor de las 7.45 horas, en circunstancias que el imputado se encontraba en la
intersección de las calles Arturo Prat con Guillermo Pérez de Arce, en las afueras del Liceo María
Behety, lugar donde -indican los antecedentes- se bajó los pantalones y comenzó a masturbarse frente a las estudiantes que a esa hora ingresaban a clases al establecimiento educacional, siendo reconocido posteriormente por una de las alumnas que se encontraba en el lugar. Con estos antecedentes, la Fiscalía le acusó al imputado por el delito de ultraje a las buenas costumbres.
El imputado no admitió responsabilidad decidiendo ir a juicio, donde arriesga penas de hasta
541 días de presidio, fijándose para el 26 de julio a la preparación de juicio, mientras que para el 31 de agosto se fijó el juicio.
El imputado mantiene condenas por delitos de la misma naturaleza tras varias denuncias que pre
sentaron niñas entre 15 y 16 años de edad durante el año 2013. Juan Carlos Candia recuperó la libertad el 2012, luego de pasar la mitad de su vida en la cárcel por el crimen de su padrastro, cometido la madrugada del 5 de junio de 1991. Entre otras penas figuran manejos en estado de ebriedad, daños, hurtos y abusos deshonestos