El
Ministerio Público, gracias un informe del OS-7 de Carabineros, logró
reconstruir el método en que ex oficiales de Carabineros abultaron sus
pensiones, crearon condiciones de invalidez inexistentes o agregaron
años de servicio.
El
fiscal Eugenio Campos separó esta arista, denominada por el OS-7 como
“Rejubilaciones Dipreca”, del fraude original en Carabineros, cuya
defraudación ya llega los 26 mil millones de pesos.
Según
informa La Segunda, el mencionado informe identificó seis casos, todos
entre 2015 y 2016, y que operaban tres miembros del Departamento P4: el
oficial José Inapaimilla, quien ya está formalizado por el fraude
original, además de los uniformados R.G y M.M., quienes están siendo
investigados.
Ninguno de ellos aceptó haber participado en este nuevo fraude, pero algunos testimonios de las personas que se prestaron para esto sí los apuntan.
El
fraude consistía en cortar, pegar, fotocopiar y remitir el papel a un
contacto en la Dipreca (Dirección de Previsión de Carabineros).
Uno
de los casos es el del coronel (r) Carlos Cárcamo, ex jefe de gabinete
del general Iván Whipple, quien fuera, entre 2006 y 2011, antecesor del
general (r) Flavio Echeverría en la Dirección de Finanzas de
Carabineros.
Según
una investigación de Ciper sobre los pensionados de la institución
entre 2005 y 2017, Cárcamo era justamente quien recibía la pensión más
abultada, embolsándose 4,7 millones de pesos mensuales, dos millones más
de lo que le correspondía, debido precisamente a este fraude en
Dipreca.
El
coronel (r) confesó que en noviembre de 2016 fue contactado por
Inapaimilla, quien le habría ofrecido conseguirle una rejubilación por
invalidez. El retroactivo fue de 35 millones de pesos, los que según
Cárcamo, se los pasó a Inapaimilla en una cafetería Starbucks en el
centro de Santiago, pues “me señaló que los tenía que repartir entre los
que habían operado en toda esa transacción”.
Falsa viuda
Otro caso involucra a la cabo
1º identificada por las iniciales E.B., funcionaria contactada por los
oficiales R.G. y M.M. que le ofrecieron una pensión para su madre,
haciéndola pasar como viuda del sargento Jorge Aravena, a quien ni
siquiera conoció La cabo 1° dijo que el monto retroactivo de 13 millones
de pesos debió pasárselo a ambos oficiales, quienes lo repartirían
entre quienes habían tramitado los documentos, mientras que la ganancia
para ellas sería el pago mensual del montepío, añade el mismo
vespertino.
El
informe del equipo investigador dio cuenta de que el grupo
necesariamente debió tener contactos en áreas específicas de Dipreca
para poder concretar el fraude, e identifica a la funcionaria B.M. como
una de las presuntas implicadas al aparecer apuntada en varias
declaraciones.
Hasta
marzo de 2017, la mujer trabajaba en la Oficina de Primeros Pagos de
Dipreca, se encargaba de recibir los trámites de montepío y
reliquidaciones tanto de Carabineros como de las Fuerzas Armadas y en su
declaración negó haber participado, pues dijo que solo se limitaba a
recibir los documentos.