La semana pasada Diario El Pingüino daba a conocer que una Isapre no había acatado la orden de la Corte de Apelaciones de Punta Arenas de cubrir los gastos médicos del tratamiento de una joven de 21 años mientras se resuelva un recurso de protección presentado por su padre y afiliado a la entidad.
Ayer, sin ambargo, la situación habría cambiado, luego que la madre de la joven estudiante de tercer año de Educación Parvularia de la UMAG, Daniela Soto Alvarado, recibió un llamado telefónico desde la Isapre Consalud, asegurando que incorporarían a su hija al programa de red GES. Así lo dio a conocer el padre de la joven, Saúl Soto: “La llamaron hoy (ayer) diciéndole que le activarán el GES, me dijo que la enfermera a cargo del tema la llamó, ahora esperar que sea activado y siga en curso toda la parte legal. Algo de tranquilidad nos trae esto por un par de días. Ahora al activar el GES deben cubrir los gastos desde el 25 de octubre que se internó hasta que se dicte el fallo”.
Respecto al estado de salud, el padre de la joven señaló que su hija estaba feliz con la noticia: “En su última quimio salió algo mejor, aunque sabemos que en principio la va a rechazar y no comerá los primeros días”.
Recurso
Saúl Soto presentó un recurso de protección ante la Corte de Apelaciones de Punta Arenas contra su Isapre, ya que le señalaron que no cubren la clínica donde está internada la joven. “El recurso de protección que se presentó auspiciado por el abogado Robinson Quelín, a quien le doy las gracias, es porque ante los reclamos que realicé en la Isapre en Punta Arenas y la superintendencia que fueron enviados a Santiago donde respondieron negativamente a mi requerimiento. Hace mucho tiempo que estoy afiliado en Consalud, y nunca me he atendido, nunca he utilizado esta isapre. Uno piensa en los hijos y opta en estas prestaciones pero opté mal. Recurrí a la oficina de acá y me dijeron que la Clínica de la Católica no era prestadora de la red de Consalud y no se podía activar el catastrófico. Mi señora lo fue a ver directamente en Santiago y le dieron la misma respuesta que ambas cosas no son compatibles, pero yo al averiguar si se puede hacer, entonces lo que estamos peleando es un tema de vida, yo no envié a mi hija a la Clínica de la Católica antojadizamente, sino que fue derivada por el facultativo que la diagnosticó. En un momento determinado Consalud dijo que la podían derivar a otro centro de salud de la red de ellos, sin embargo, todos los certificados médicos de los especialistas dicen que el único centro especializado es la clínica de la Católica. A ella tienen que operarle la pierna, es una cirugía reconstructiva porque el cáncer partió en la pierna y tienen que cortarle gran parte del hueso de la tibia, eso tiene que ser trasplantado y el único especialista está en esa clínica”.
Ante esto, el abogado Robinson Quelín solicitó la semana pasada que los antecedentes sean enviados a la Fiscalía para que se investigue un delito de desacato a una resolución judicial del tribunal de Alzada, esto luego que el 19 de noviembre pasado la Corte de Apelaciones acogió la orden de no innovar. Consecuencia de lo anterior, se accedió a ordenar que debe ingresarse a Daniela Soto Alvarado al Hospital Clínico de la UC, como red GES.
Diagnóstico
La joven en una entrevista con Diario El Pingüino, recordó cómo se percató de la enfermedad que padece. “Este dolor comenzó hace unos seis meses atrás, y como pertenezco a un grupo de baile empecé con un malestar, lo que atribuí al entrenamiento y a la fatiga. Como no paro entre los estudios y entrenamientos pensé que era eso. La primera semana de septiembre caí en cama y como el cuerpo no está acostumbrado a descansar y ese día me empezó un dolor insoportable, me molestaba hasta el roce de las sábanas y era tan fuerte el dolor que me llevaron al Hospital Naval y la rodilla estaba un poco hinchada. Me dijeron que era un problema de ligamento interno, pero con sesiones de kinesiólogo se iba a recuperar. Antes de empezar las sesiones de kine viajé a Viña del Mar donde una amiga. Nos tocó el terremoto del 18 de Septiembre. La gente comenzó a correr y mi amiga me tomó de la mano para arrancar y yo quedé agarrotada en medio de la calle con un tremendo dolor. Al volver a Punta Arenas fui a otro doctor que debía hacerme una resonancia, la que arrojó que tenía un tumor en la rodilla y que debía viajar de urgencia a la Clínica de la Católica. Al llegar acá me internaron de inmediato porque con el dolor era imposible dormir. Desde que me vine me realizaron la biopsia y cada 21 días tengo que hacerme la quimio”.