Camila Vargas Soto, fue llevada ayer al Juzgado de Garantía de Punta Arenas, para ser formalizada por delito de robo con violencia, por los hechos ocurridos la madrugada del jueves al interior de las oficinas de una empresa pesquera en Punta Arenas.
De acuerdo a lo señalado por la fiscal (s), Cintia Orellana, la joven reconoció su participación en el robo, señalando que “prestó cooperación en todo momento, entregando antecedentes importantes para el proceso investigativo”.
Es por ello que durante la audiencia, la fiscal del Ministerio Público, dijo que la joven mujer, llegó en compañía de otros dos sujetos hasta las dependencias de la pesquera, ubicada en Ignacio Carrera Pinto, lugar donde ingresaron por la puerta principal.
De esto se percató el nochero, de 75 años de edad, quien fue agredido por los individuos, los cuales utilizaron bolsas negras para retirar computadores, discos externos y otras especies desde el interior del recinto, para luego huir en taxi.
Esta situación derivó en diligencias realizadas por la SIP de Carabineros, quienes en primera instancia llegaron al domicilio de Jonathan Olivares Miranda, en la Población Juan Pablo II, quien dejó ingresar de manera voluntaria a personal policial, señalando que las especies que mantenía en su casa, se las había entregado la imputada Camila Vargas Soto, siendo detenido el sujeto por el delito de receptación.
Con los antecedentes antes informados por el sujeto, lograron dar con el domicilio deVargas Soto, quien vive en los departamentos de la Población Archipiélago de Chiloé, lugar hasta donde llegaron funcionarios de la SIP, quienes trataron de entrevistarse en primera instancia, reaccionando la joven y otros amigos que se encontraban en el inmueble de manera violenta, impidiendo el ingreso a la policía, por lo que fue necesario solicitar el apoyo de un grupo de Fuerzas Especiales, para poder ingresar al inmueble, procediendo a la detención de las personas que se encontraban allí, para efectuar un control de identidad.
Una vez que la imputada prestaba declaración ante la SIP de Carabineros, reconoció su vinculación en el caso, quedando detenida por instrucción de la Fiscalía y luego de contar con la orden respectiva por parte del juez de turno.
Con estos antecedentes la Fiscalía solicitó que a la mujer se le aplique la medida cautelar de arresto domiciliario nocturno, considerando que ha cooperado con el procedimiento, lo que fue acogido por el magistrado.
“Como se señaló en la audiencia solicitamos la medida cautelar de arresto domiciliario nocturno para la imputada Camila Vargas, porque ella colaboró en la investigación. Nos entregó información relevante que ahora estamos investigando, pero no se revelará a la prensa, porque sigue una investigación que tiene un plazo de 120 días, quedando aún muchas diligencias por hacer. Un robo con intimidación es un delito grave, por lo tanto en atención a la colaboración de la imputada es que se pidió esta medida cautelar y no otra”, dijo la fiscal.
Por su parte el imputado Olivares Miranda, quien fue formalizado por receptación, descartándose su autoría directa en los hechos, quedó con las medidas cautelares de arraigo y de firma mensual ante la Fiscalía, decretándose en ambos casos un plazo de investigación de 120 días, por las diligencias que aún están pendientes, como el análisis de huellas que puedan haber sido dejadas por los sujetos en el sitio del suceso, y que fueron levantadas por personal de Labocar de Carabineros.
Aún falta la detención de otros dos individuos, que tendrían vinculación directa con los ilícitos, el primero de ellos sería la pareja de la imputada, quien es apodado como “El Confite”, quien está siendo intensamente buscado, como también se encuentran tras la pista del tercero, de quien no se manejan antecedentes hasta el momento, de acuerdo a lo señalado por la fiscal, efectuándose hasta este instante, una serie de diligencias para poder identificarlo.
Hasta el cierre de la presente edición no se registraban más detenidos en el caso.
Los computadores que fueron recuperados serán devueltos a los propietarios de la empresa pesquera “Torres del Paine”.