Tres jóvenes fueron formalizados ayer por un delito de robo con
violencia. Sin embargo, y a pesar que la Fiscalía solicitó la privación de
libertad para los involucrados, todos quedaron con otras medidas cautelares.
En el Juzgado de Garantía de Punta Arenas, la fiscal Rina Blanco les
indicó a los imputados Sebastián Araya Sánchez, Cristián Ignacio Gálvez, ambos
de 19 años, y al adolescente de 16 años A.H.C., que se iniciaba una
investigación en su contra por los hechos que ocurrieron la madrugada del 16 de
mayo de 2016, en circunstancias que la víctima, otro joven de 17 años, de
iniciales C.A.C., salió desde una céntrica discoteque de calle Bories de Punta
Arenas. En esos momentos y al llegar a la esquina de calle Ignacio Carrera
Pinto, se encontró con un grupo de conocidos (los imputados), con quienes
conversó un momento y luego le ofrecieron llevarlo a su domicilio, para lo cual
subieron a un vehículo que conducía un cuarto involucrado. En el trayecto
-según los antecedentes- el joven denunciante se quedó dormido al interior del
móvil, siendo trasladado el Parque María Behety, sector sur de la ciudad, para
en las cercanías de un servicentro ser despertado y descendido por los otros
ocupantes, quienes lo golpearon con pies y puños, para posteriormente
sustraerle un teléfono celular y 50 mil pesos que portaba entre sus
pertenencias.
Tras la agresión, continuó la formalización, los imputados huyeron del
lugar dejando tendido en la vía pública al joven lesionado, quien resultó con
lesiones leves, lo que fue diagnosticado en el Hospital Clínico de Magallanes
luego de ser llevado por Carabineros.
Prision preventiva
Con estos antecedentes, el Ministerio Público formalizó a los tres
imputados por el delito de robo con violencia, solicitando la medida de prisión
preventiva para los mayores de edad, mientras que para el adolescente se
solicitó la internación provisoria en la cárcel de menores, situación a la que
se opusieron los abogados defensores Anaís Araneda y Richard Maldonado,
argumentando que no se trató de un delito de robo con violencia, argumentando
que los imputados relataron los hechos una versión diferente, donde se indicó
que la víctima había sido expulsada de la discoteque por su estado de ebriedad
y consumo de drogas y que al encontrarse con ellos se sube al vehículo por sus
propios medios, voluntariamente, para que lo trasladen. En ese contexto al
llegar a un servicentro habría comenzado a discutir, por lo que fue bajado del
móvil y golpeado por el otro adolescente, pero en un contexto de una discusión.
Se indicó, además, que posteriormente los imputados le devuelven el teléfono
celular al afectado y el dinero, lo que no le habría sido sustraído. Incluso se
señaló que ninguno de los dos adultos intervienen en la agresión, que dejó
lesiones que fueron catalogadas en el dato de atención de urgencia como leves.
La defensa agregó que los imputados no presentan antecedentes y que
por primera vez se ven involucrados en aspectos legales, además de presentarse
voluntariamente al Tribunal. Finalmente el magistrado Juan Olivares determinó
que los imputados queden con las medidas cautelares de arraigo regional y firma
para los adultos y sujeción a Fundación Esperanza para el adolescente,
desestimando la prisión preventiva por existir antecedentes de que podría
tratarse de un delito de lesiones y que podría existir un delito de hurto, lo
que deberá ser acreditado durante la investigación, la que se fijó en 90 días
para su cierre.
Ante esto, el abogado defensor Richard Maldonado tras la audiencia,
señaló que “el Ministerio Público solicitó la prisión preventiva para los dos imputados
adultos y la internación provisoria para el adolescente. Nosotros logramos
acreditar dentro de los antecedentes que hay hasta ahora en la formalización,
que este hecho nunca se trató de un delito de robo con violencia, sino que
obedecía más bien a una discusión, esto por existir un conocimiento entre el
afectado y los imputados en el contexto de juntarse tras un carrete,
encontrándose alrededor de las 4 horas de la madrugada en el centro de la
ciudad. Producto de la ebriedad de uno de ellos es que decidieron bajarlo del
vehículo, pero sin la intensión de golpearlo ni de quitarle especies, todo esto
porque se puso de una manera odioso, lo que es falso, además, que lo hayan
subido con la intensión de cometer un delito, esto porque en la bencinera donde
ocurrió hay mucha gente y es ilógico que se trate de un robo. Estas personas se
conocen a tal punto que uno de ellos se quedó con un celular, el cual le fue
devuelto a pocas horas sin necesidad de Carabineros. No tenían intención de
quedarse con sus especies, solamente se quedaron con esas especies y el dinero
para que deje de molestar. A las pocas horas eso le fue devuelto de manera
voluntaria por los imputados a la víctima. Ahora recién ahora se viene a
formalizar tras un año, por lo que todos vinieron a la audiencia, no debieron
ser detenidos, y esto llevó a que no se decretara la prisión preventiva,
quedando con la prohibición de acercarse a la víctima”.