Entre las respuestas a las
preguntas de los intervinientes, Labbé señaló que el contrato de arriendo que
realizó Bianchi lo hizo en su calidad de parlamentario. “Antes del 2010 se
estableció que se introducía una cláusula que quien firmaba el contrato de
arriendo era exclusivamente el senador”, dijo Labbé.
A pesar que el desaforado
senador desde antes de iniciarse el juicio en su contra ha querido entrever que
el contrato de arriendo de la sede la realizó de forma particular y no como
parlamentario, Labbé señaló que luego del año 2009, en cuanto a los arriendos
de oficina existieron varias etapas: “El primer acuerdo asignó una cantidad en
dinero para el arriendo de oficinas y los gastos para ella. Posteriormente se
asignó una cantidad referida a estos gastos de libre disposición del senador,
es decir él arrendaba una propiedad para oficina dentro de su circunscripción y
se autorizó que se efectuaran los pagos por el senador, y el contrato lo
celebraba el senador en calidad de arrendador y existía una cláusula que el
Senado no asumía responsabilidades, sino directamente el senador”, dijo.
El secretario del Senado
señaló que hace una semana estuvo en compañía del parlamentario imputado Carlos
Bianchi en el Congreso.
Respecto de la
investigación que realizó el secretario del Senado tras la denuncia por las
asignaciones parlamentarias, “la Tesorería del Senado no me informó si se
quedaba con los comprobantes del senador”.
Tras la declaración del
funcionario del Congreso, un exultante abogado defensor del parlamentario,
Miguel Soto Piñeiro, indicó que “dentro del Senado no existe prohibición de
arrendar a familiares y dentro de las asignaciones el senador tiene libre
disposición de sus gastos siendo uno de los que menos gastó y el senador no
actuaba en representación del Senado tal y cual lo ha dicho esta defensa, actuando
como personas naturales”.
No obstante, Soto no
descartó los dichos de Labbé en que reconoce que Bianchi hizo el arriendo como
senador y no como particular.