Ayer, en el Juzgado de Garantía de Punta Arenas, se dictó sentencia absolutoria al constructor civil José Iván Marusic L’huissier, luego de ser llevado a juicio por un presunto delito de estafa en contra de una mujer de 88 años.
De acuerdo a los señalado por Ramón Ibáñez (en la foto), abogado del acusado, la decisión del tribunal se ajustó a derecho. “Conformes porque se hizo justicia de lo que planteamos durante todo el procedimiento, y la absolución se hace cargo de toda la prueba que se rindió en el juicio. El tribunal compartió nuestra teoría de que no se estaba en una hipótesis de un engaño, que es condición sin la cual no para estar en presencia de lo que se denomina una estafa residual. La estafa se regula en nuestro código penal estableciéndose ciertos caracteres de engaño y al artículo 473 establece que todo tipo de engaño el que defraudare a alguien puede ser injustamente y esa fue la formalización que realizó la Fiscalía para formular cargos en contra de mi representado”.
Cabe indicar que la Fiscalía solicitaba una pena de 541 días de presidio y costas de la causa, lo que fue absuelto en todas sus partes, por los hechos que comenzaron a investigarse el año 2013, luego de la denuncia que realizó la ejecutiva de cuenta de la mujer de 88 años, quien dio aviso a los familiares. La mujer de ese entonces 88 años, Lidia Garese Boselli, contrató los servicios de José Iván Marusic L’huissier, para que realizara diversos trabajos de reparación en los inmuebles de propiedad de la afectada, dos ubicados en calle Jorge Montt y un tercero en José Menéndez, consistentes, entre otros, en pintura de puertas y ventanas, instalación de cerámicos, guardapolvos, pintura, limpieza de caldera, barandas y construcción de un muro de concreto, trabajos que según la experiencia y valor habitual en el mercado no debían costar más allá de 30 millones de pesos aproximadamente.
Sin embargo, se acusaba a Marusic de que abusando de la ancianidad y soledad de la víctima, como también de su problema mental denominado demencia tipo Alzheimer, la engañó cobrándole en forma reiterada altas sumas de dinero defraudándola en la suma de $ 320.000.000, lo que finalmente no se acreditó en juicio.