Mientras
se discutía si J. P. S. R., iba a prisión preventiva por presuntamente
haber acuchillado a un militar, la Fiscalía esgrimió un delito anterior
que habría cometido el sargento de la Fuerza Aérea.
En
octubre del 2020, el sargento habría insultado y amenazado a su pareja
motivado por los celos. Después, la habría agredido a patadas y
puñetazos en distintas partes del cuerpo. La violencia escalaría cuando
comenzó a asfixiarla.
La
víctima de ese episodio logró escapar y denunció los hechos a
Carabineros. Resultó con lesiones en los antebrazos, cuello y labios.
En
el control de su detención, el funcionario de la Fach fue formalizado
por el fiscal Manuel Soto. Se le imputaron los delitos de amenazas no
condicionales y lesiones menos graves en contexto de violencia
intrafamiliar.
El tribunal acogió los requerimientos de la fiscalía y ordenó la prohibición de acercarse a la víctima.
Casi
4 meses después, el sujeto habría vuelto a ser protagonista de un acto
delictivo. J. P. S. R., está siendo investigado de apuñalar en 9
oportunidades a un funcionario del Ejército, cuya vida estuvo en
peligro.
Quien denunció la riña fue la pareja
del imputado, tras recibir los hostigamientos del agredido y alertar a
J. P. S. R., que éste iría a su hogar. Según constó en los antecedentes
entregados por la Fiscalía, ella es la propia víctima del episodio de
violencia intrafamiliar. “Pesa sobre el imputado una medida cautelar de
prohibición de acercarse a su pareja y de mantener cualquier tipo de
contacto, por lo que se indaga un posible delito de desacato”, dijo el
fiscal Soto, quien nuevamente formalizó al sargento de la Fach.
Tras la formalización por homicidio frustrado, el juez Franco Reyes decidió que el sargento de la Fach fuese a prisión preventiva. El magistrado consideró el tipo de arma utilizada -un cuchillo carnicero- y las graves lesiones que sufrió la víctima. Además, tomó en cuenta los antecedentes del imputado.