USHUAIA.- Un macabro hallazgo protagonizaron en la mañana del pasado domingo los efectivos policiales que llegaron hasta la vivienda ubicada en la calle Las Aguilas 1.476, en Ushuaia. En el interior estaba el cadáver de una mujer completamente descuartizado.
El Diario Nuevo Día, de Santa Cruz, informó que se trata de Julia Mónica Guerra, de 58 años. Las primeras sospechas recayeron en un sobrino, quien fue detenido horas más tarde.
Se señala que los efectivos salieron raudamente y de inmediato comenzó la investigación por este nuevo homicidio ocurrido en la capital provincial.
Se dirigieron hacia la calle Las Águilas 1.476 donde residía Julia Mónica Guerra de 58 años a quien encontraron totalmente descuartizada, con el cuerpo seccionado en tres partes.
Efectivos de la policía científica y de delitos complejos iniciaron rápidamente una investigación y lograron determinar que el principal sospechoso sería un sobrino de la mujer identificado como Guillermo Gustavo Díaz Guerra, un hombre de 36 años que tiene serios problemas con las drogas y que ha sido internado en varias oportunidades, y es considerado un paciente siquiátrico. Así las cosas comenzó la intensa búsqueda por toda la ciudad.
Según se pudo saber, el cadáver seccionado estaba en la bañera en medio de un verdadero baño de sangre.
Así fue como la policía logró saber en contados minutos que el sobrino de la víctima había salido de la vivienda minutos después de las 09.00 horas, vistiendo un pantalón corto y un buzo con capucha de color negra, por lo que la búsqueda se enfocó de inmediato en esta dirección, además se logró encontrar dos cuchillos manchados con sangre que serían los utilizados por el asesino para cortar el cuerpo durante la masacre.
La detención se produjo horas después del hallazgo. Díaz Guerra se encontraba oculto en el Parque Nacional, en la zona conocida como Bahía Ensenada.
Comunicado
La policía informó a través de un comunicado que, “con la información brindada y los testimonios recibidos hasta el momento por parte de la hermana de la víctima, Graciela Guerra; la pareja y una vecina del lugar, se descarta que el móvil haya sido un robo, ya que en la vivienda no se constató faltante”.
“La vecina aporta datos de una persona masculina, mayor de edad, que habría salido de la casa vistiendo pantalones cortos y una campera con capucha de color negra”, agregó la policía.
Esto ocurrió alrededor de las 9 de ayer y la testigo precisó que al cruzárselo lo “reconoce como integrante de la familia” de Guerra.
Aquello fue el punto de partida para la detención de Guillermo Gustavo Díaz, quien quedo a la espera de lo que determine la justicia.
Fotografia : Ushuaia Noticias