Diversos
casos de bullying se han destapado a nivel nacional tras el suicidio de
una joven de 16 años, tras sufrir estas agresiones en el Colegio Nido
de Águilas en la Región Metropolitana.
La
Región de Magallanes tampoco está exenta de estos casos. Es así como la
madre de un niño que fue víctima de agresiones fue más allá de una
denuncia.
Ella decidió presentar una demanda judicial para que el
establecimiento educacional al que asistía su hijo pague por no
prestarle ninguna ayuda ni realizar ninguna acción. Su objetivo, afirmó,
es evitar que estos actos continúen.
En
conversación con Diario El Pingüino y resguardando su identidad, la
mujer señaló que “es importante llevar las acciones a las autoridades
que correspondan, en este caso la primera instancia a la
Superintendencia de Educación, ya que en mi caso no fui acogida por el
Colegio Luterano.
El director tiene la responsabilidad de velar por el
cuidado de los niños. Como mamá, le entrego a mi hijo en la confianza
que no sólo recibe la educación pedagógica, si no que también va a
recibir los cuidados correspondientes. Esto ocurrió en 2016 donde hubo
agresiones físicas a mi hijo.
el colegio no tomó las acciones que corresponden e incluso las minimizó, diciendo que los niños son así de desordenados, pero la diferencia que acá hubo golpes”:
La más grave
El
tercer episodio llevó a la mujer a cambiar a su hijo de establecimiento
educacional. “La tercera vez fue la más grave, ahí fue la más critica
en el mes de junio de 2016, cuando fui a buscar a mi hijo lo encontré
afirmado frente a la señalética del colegio, porque no podía mantenerse
en pie, y cuando lo veo me dice que lo golpearon tres compañeros con
golpes de pies y puños.
Al ver esto, ingresé al colegio, porque mi hijo
nunca debió estar afuera del establecimiento porque no estaba autorizado
para salir, y nadie me recibió, así de simple. Cuando pedí
entrevistarme con el director no me recibió, pero lo esperé y en el
patio del colegio me dice que lo veamos el lunes.
Sentí una impotencia
enorme, llegué a mi casa y tomamos la decisión de cambiarlo de colegio
de inmediato. Como familia, esto nos ha traído muchos perjuicios, no
solamente económicos, sino que emocionales, ha sido un proceso duro que
hemos podido salir gracias al apoyo de nuestro círculo familiar”.
Demanda
El
abogado demandante, Mario Elgueta, señaló que la acción judicial busca
reparar los perjuicios. “Estos hechos que datan del año 2016. Respecto
de este ex alumno del Colegio Luterano, él fue víctima de bullying en
reiteradas ocasiones cuando tenía 10 años.
El establecimiento no tomó
ninguna medida. La apoderada efectuó el reclamo ante la Superintendencia
de Educación resultando sancionado este colegio con una multa y en base
a esto, se presenta esta acción que busca indemnizar los perjuicios
ocasionados tanto al niño como a su madre que han debido enfrentar estas
situaciones.
Ahora se busca esta responsabilidad civil que es distinta
desde el punto de vista administrativo, y en base a esto es una acción
donde en Chile han existido colegios sancionados por estos hechos. El
objetivo es conseguir esta sentencia en los juzgados civiles de Punta
Arenas, para que se reparen los perjuicios ocasionados al menor y a su
madre”.
La
demanda contra el establecimiento es por la suma de 50 millones de
pesos, acción judicial que se deberá alegar en la justicia civil.