Desde Calama viajó a Punta
Arenas un imputado por los delitos de manejo en estado de ebriedad y porte de
arma y municiones, quien ayer -en el Juzgado de Garantía- no admitió
responsabilidad.
De acuerdo a los
antecedentes expuestos por la Fiscalía en la audiencia, los hechos ocurrieron
el 28 de diciembre del año pasado alrededor de las 5 horas de la madrugada, en
circunstancias que el imputado Luis Sebastián Ruiz Levin, de 34 años, conducía
un vehículo Nissan Terrano por la Plaza Muñoz Gamero, cuando personal de
Carabineros intentó fiscalizarlo. Sin embargo, el imputado se dio a la fuga
iniciándose una persecución en la que pasó a chocar contra un tensor de un
poste de alumbrado público. Pese a esto, continuó su loca carrera, la que
terminó luego que descendió del móvil dejándolo abandonado y huyendo a pie,
para ser detenido por Carabineros en Avenida España a la altura del número
2460.
Su grado de alcoholemia
arrojó 1,06 gramos de alcohol por mil en la sangre. En el interior del móvil,
además, se le encontró 14 cartuchos de escopeta simple sin percutar, calibre
20, las que mantenía sin autorización.
Con estos antecedentes se
le acusó al imputado de los delitos de manejo en estado de ebriedad, además de
la infracción a la Ley de Control de Armas. Respecto a la conducción en estado
de ebriedad, la Fiscalía solicitó una pena de 540 días de presidio y la
suspensión de la licencia de conducir por dos años y una multa de 20 UTM por la
tenencia ilegal de arma de fuego.
En la audiencia el imputado
no admitió responsabilidad en los hechos, por lo que la Fiscalía solicitó la
medida de arraigo regional, ya que la detención del imputado se logró en la
ciudad de Calama por una orden de aprehensión, control de detención donde le
informaron al imputado que debía comparecer a la audiencia de ayer, medida
cautelar a lo que se opuso la defensa porque el imputado se encuentra
trabajando en dicha ciudad nortina. Ante esto, el tribunal decretó el arraigo
nacional, fijando además el juicio para el 28 de diciembre a las 11 horas.