Menor con problemas de adicción se escapó por segunda vez de centro de corta estadía

Hace dos semanas, el menor de 14 años había protagonizado un incidente al interior de la Unidad de Corta Estadía del Hospital Clínico de Magallanes. Había quemado un colchón, para desatar una emergencia que le diera el tiempo necesario para escapar del recinto.
Su drama se había conocido días antes. Había sido llevado al tribunal tras amenazar de muerte a su abuela utilizando un cuchillo. La justicia determinó que su condición vulnerable, producto sus problemas con las drogas y el alcohol, hacían necesaria su internación inmediata en un centro de salud. Su vida y de quienes son parte de su entorno estaban en riesgo.
Sin embargo, lo que la justicia no pareció considerar en la fragilidad de un sistema, que permitió que el menor se fugara con total facilidad del recinto de corta estadía, al mismo que regresó una semana después luego de ser detenido por Carabineros.
Lo impensado sucedió ayer durante la tarde, luego que el adolescente volviera a escapar del establecimiento. Esta vez en medio de una actividad y a través de una venta de su dormitorio.
Fuentes ligadas al caso, señalaron que el menor había manifestado un comportamiento bastante bueno desde que reingresó al establecimiento, sometiéndose a la medicación y terapias correspondientes. Sin embargo, ayer, tras participar de una actividad, a eso de las 17.30 horas, ingresó a su habitación, siendo observado cuando saltaba hacia el exterior a través de una ventana.
Tal como ocurrió el pasado 21 de noviembre, el menor ahora se encuentra con orden de búsqueda. La necesidad indica que debe ser internado, estabilizado y preparado para cumplir con lo ordenado por la justicia: su traslado a Valdivia para ser ingresado a un centro especializado del Sename, en Concepción.

Detenido y formalizado
Fue el pasado 16 de noviembre, cuando el menor fue detenido y formalizado en el Juzgado de Garantía de Punta Arenas por amenazar de muerte con un cuchillo a su abuela por no pasarle dinero. Durante audiencia en el Juzgado de Garantía de Punta Arenas, el  defensor penal adolescente Richard Maldonado, exponía que “él (adolescente) se encuentra a cargo de su abuela luego que la madre del joven murió, tiene un padre ausente, teniendo como único apoyo a su abuela, y vive en su domicilio, por lo que se trata de un adolescente con un problema de consumo. Entre el acta del Tribunal de Familia del 8 de noviembre pasado se dispuso el ingreso al Hospital Clínico de Magallanes, obligatorio para un tratamiento de desintoxicación por el plazo de tres semanas, por lo que será trasladado por personal de la PDI una vez que termine la audiencia. Tras esto, se ordenó el ingreso de mi representado a la institución CREA, Centro de Protección de Menores Nuevo Amanecer de Concepción; dicho traslado debe hacerse efectivo por parte del Servicio Nacional de Menores una vez que termine el tratamiento dispuesto por el Tribunal de Familia en un lapso de tres semanas, esto por tratarse de un caso de consumo y conductas y faltas de habilidades parentales de los adultos responsables. A pesar de esto, su abuela está tratando de evitar que su nieto sea trasladado fuera de la región, ante esto me opongo a la medida de prohibición de acercarse a su familia”.
El defensor agregó que este traslado sería por el lapso de seis meses al lugar administrado por el Sename, ubicado en el sector Chillancito de la capital de la Región del Biobío, centro que recibe a niños y adolescentes que requieren protección de sus derechos fundamentales, por ser víctimas de violencia intrafamiliar, trabajo infantil, vagancia, mendicidad y abandono.

Opinión del fiscal
Por su parte, el fiscal Oliver Rammsy señaló que el menor imputado tiene siete denuncias que son investigadas por la Fiscalía por diferentes delitos, por lo que estando en la calle es un peligro para su integridad y la del resto. “Lo que sucede con este joven no es algo aislado. El tribunal de Familia decretó una medida urgente del traslado porque no se podía contener acá. El muchacho no quiere irse porque acá no tiene control de las redes ni de su familia. Las normas que infringe no dan para enviarlo a la internación por lo que no tiene empachos en romper la ley. Existe un modo de vivir de un joven que está incontrolable, y para poder rescatarlo no se puede tener en estos lugares donde no tiene control y puede arrancarse, corriendo un riesgo el mismo”.
Agregó que en este caso es fundamental que el propio joven se responsabilice, ya que no las acepta y ahora nadie sabe en qué está, siendo apoyado por amigos que lo protegen. En las audiencias he realizado mis postulaciones y la ley lo que pretende es recuperar a los jóvenes”.

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