Tras ocho años de silencio, una menor de 12 años, cansada de los abusos sexuales reiterados de su padre, decidió denunciar los hechos de los que fue víctima.
De acuerdo a los antecedentes entregados en la audiencia de formalización de la investigación, durante el fin de semana, la víctima junto a su hermano y sus padres visitaron a familiares, instantes en que la menor decidió contarle a su abuelo, negándose a retornar a su domicilio. “Fuimos a la casa de mi tata y en la noche decidí contarle lo que me estaba pasando, que mi papá me toca desde que tengo cuatro años. Sólo puedo decir que al estar con mi tata sentí necesidad de decirle lo que me pasaba. Recuerdo todo, que desde los cuatro años me tocaba cuando mi mamá salía a trabajar, ya que ella es quien trabaja. En segundo básico recuerdo que cuando mi mamá salía y el se iba a acostar conmigo y me tocaba debajo de la ropa. En cuarto básico siguió lo mismo, siempre me resistí a que me tocara, le decía que se vaya. No quiero a mi papá porque es agresivo, él se iba de la casa, pero siempre vuelve. Le pega a mi mamá y me tiene cansada lo que hace, siento mucha rabia por el daño que me ocasiona. Mi mamá no lo denuncia porque le pega. Cada dos semanas me toca y la última vez fue en octubre, un día que no fui a clases y se metió a mi cama, lo eché, después me fui a duchar y el llegó desnudo queriendo bañarse conmigo, pero me opuse, ya que siempre me hacía doler con sus dedos. Le conté a mi mamá, no sé que le dijo, pero no hizo nada porque la amenazó”, señaló la víctima en parte de su declaración.
La Fiscalía solicitó una orden de detención del imputado, la que se concretó ayer, cuando personal de la Brigada Investigadora de Delitos Sexuales y Menores (Brisexme) de la PDI detuvo a A.F.G.V., de 43 años, en el domicilio de su madre.
En la audiencia, la fiscal Wendoline Acuña solicitó la prisión preventiva para el imputado, por representar su libertad un peligro para la seguridad de la víctima y de la sociedad, a pesar de la oposición del abogado defensor Pablo Santander. La jueza Katherinne Roman envió al imputado al recinto penitenciario de Punta Arenas, por lo menos los dos meses que se fijaron para el cierre de la investigación, tal como lo señaló la fiscal Acuña: “Fue formalizado por el delito de abuso sexual reiterado en contra de su hija. Los hechos fueron frecuentes, lo que hacía era tocarla en la zona vaginal y en los senos, y se exponía frente a ella desnudo intimidando a su hija. Se solicitó la prisión preventiva a lo que accedió el Tribunal”.
En la audiencia también se dio a conocer el testimonio del abuelo de la menor, quien señaló que “sé que el tenia una orden de alejamiento de mi hija y mi nieta. Él es una buena persona, pero sin alcohol, ya que ahí se pone violento, incluso me amenazó de muerte una vez que defendí a mi hija. Temo por la integridad física de mi hija y de mis nietos. Desconozco por qué mi hija sigue con él “.
Por su parte, la madre de la menor, en su relato entregado a la Fiscalía y personal de la PDI, indicó que “fuimos a tomar once a la casa de sus abuelos. Mi hija se puso a llorar y se negaba a regresar a la casa, porque su padre le realizaba tocaciones, y la última vez lo hizo por debajo de su pijama. Es agresivo y posesivo, me ha golpeado y ya tenía problemas de violencia intrafamiliar. Mi hija me había contado que su padre la tocaba pero nunca me contó que le había tocado sus genitales con sus manos”.
Antecedentes
El imputado mantiene condenas anteriores por violencia intrafamiliar, en contra de la madre de la víctima, la que ocurrió el 2012, quedando con la prohibición de acercarse a la víctima y el abandono del domicilio en común. En esa ocasión, el imputado arrojó un cenicero al rostro a su pareja, para posteriormente arrastrarla del pelo.
Mantiene otras denuncias por violencia intrafamiliar, las que fueron desestimadas, ya que la víctima desistió de continuar con la denuncia.
El 2008 fue condenado por conducción de vehículo motorizado en estado de ebriedad. Además por el delito de amenazas. Actualmente mantiene vigente una investigación por abuso sexual, la cual fue interpuesta por el inspector del establecimiento educacional de la menor víctima, la cual está en curso desde abril.