Por sorpresa le tomó a la madre del niño que sufrió una grave lesión tras enterrarse una cuchara en la cabeza, al interior de un jardín infantil de Punta Arenas, el que su demanda haya sido favorable y que Integra deba pagar $ 35 millones.
Andrea Almonacid Chávez, madre de Goran Urbina, en conversación con Diario El Pingüino, ayer desde Santiago, señaló que “no me esperaba esta resolución judicial, porque lo había dado por perdido, me tomó por sorpresa. Sólo agradecer a todas las personas que me han llamado”:
La mujer comentó que trabajan diariamente para que Goran sea un niño normal y que sea autosuficiente. “Mi hijo está bien, entre comillas. Está con tratamiento neurológico en Santiago, con especialistas para el resto de la vida. Quedó con una discapacidad leve, con epilepsia que se trata con chequeos mensuales, con ayuda en el colegio. Generalmente no hace sus cosas solo, siempre tiene que estar siendo apoyado por un profesor o la mamá en la casa. Ahora tiene ocho años y está cursando tercer año básico. Le toman pruebas orales porque solo no toma iniciativa y está con todo el apoyo en el colegio y en la casa, todo lo que es integración”, señala.
Andrea Almonacid dice que su hijo recuerda el tratamiento al que fue sometido: “Generalmente trato de evitar que él vea alguna noticia que haya salido sobre él, pero él sabe que tuvo un accidente, no sabe de la gravedad, pero siempre dice que de niño le sucedió algo en un jardín, que se cayó. Se acuerda que vino a ser operado, porque ya era más grande. Pero generalmente tiene apoyo en todo, a pesar que estamos tratando que haga cosas solo, que se lave los dientes, que tome órdenes para que a futuro no sea dependiente, porque uno no siempre va a estar”.
En relación al accidente que ocurrió el año 2009, la madre de Goran dice que “claramente existió responsabilidad en el jardín, entregué el niño a las 9 de la mañana y a las 10 ya me estaban llamando. Creo que las dos tías están trabajando ahí, pero la directora no. Agradezco a la Comisión Ciudadana, me apoyó siempre, sacamos un libro acá en Santiago, donde se incorporó el caso de Goran, eso me ayudó a iniciar esta demanda. Finalmente el dinero es la nada misma, porque Goran deberá estar en tratamiento el resto de su vida y el daño ya está hecho, no se puede volver atrás, pensando que mi hijo nació sano el dinero no paga todo el dolor. Cuando entrábamos a pabellón, como madre duele”.
Andrea Almonacid aprovechó a agradecer a todas las personas que la han apoyado: “Gracias a Dios nos hemos habituado, a Goran le costó un año acostumbrarse, extrañaba mucho Punta Arenas. Pero él siempre ha tenido logros, ha tenido la mejor asistencia y ha sacado premios, por lo que estamos muy contentos”.
La semana pasada, el Tercer juzgado de Letras de Punta Arenas resolvió acoger la demanda interpuesta por el abogado Marcos Ibacache en representación de la familia del niño, y condenó por el daño moral a la Fundación Integra a pagar 35 millones de pesos. El hecho ocurrió el 16 de septiembre de 2009, cuando Goran Urbina Almonacid, el niño que sufrió el accidente en un jardín infantil “Vientos del Sur” de Integra, cayó y se le enterró una cuchara en el ojo.
De acuerdo al historial médico, al pequeño se le inflamó el cerebro y tuvieron que retirarle un pedazo de calota (hueso del cráneo) para que no se hinchara naturalmente (evitando así la presión de masa encefálica contra el cráneo).
Según los antecedentes, el menor se encontraba caminando por el establecimiento mientras manipulaba una cuchara sopera, cayendo y enterrándose dicho elemento en el ojo derecho.
Los médicos informaron que dicho elemento llegó hasta el cerebro, situación por la cual fue sometido de inmediato a una intervención de urgencia. Durante ese tiempo, Goran Urbina no pudo realizar una vida normal, debido a que su cerebro sólo estaba cubierto por piel.
Finalmente, y tras los reclamos de la madre a la Comisión Defensora Ciudadana (CDC), Goran fue operado en el Instituto de Neurocirugía Dr. Alfonso Asenjo en Santiago.