En un procedimiento abreviado ayer en el Juzgado de Garantía de Punta Arenas se condenó a un cabo del Ejército que aceptó los hechos de la investigación de la Fiscalía que lo acusó de un delito sexual en contra de una menor de edad.
Los hechos que ocurrieron en el transcurso del año 2015, cuando el imputado conoció a la niña de 13 años en el sector céntrico de Punta Arenas. En esas circunstancias comenzó a establecer contacto con ella de manera telefónica y luego ganándose su confianza la trasladó hasta un motel donde mantuvo relaciones sexuales, actos que se repitieron en al menos siete ocasiones en el mismo lugar, otro motel, incluso en la residencia del imputado, pabellón de solteros del Regimiento de Telecomunicaciones, ubicado en calle Jorge Montt.
Con estos antecedentes, la Fiscalía lo acusó del delito de violación impropia solicitando en principio una pena de cinco años y un día de cárcel. En el tribunal el fiscal jefe de Punta Arenas, Fernando Dobson, señaló que al imputado le asisten dos atenuantes, por lo que solicitó una pena de 541 días de presidio, los que debería igualmente cumplir de manera efectiva.
Evitando ir a un juicio, el cabo del Ejército que fue dado de baja cuando fue enviado a prisión preventiva en el mes de abril, Camilo Escobar Méndez, ayer aceptó los hechos, por lo que su abogado defensor Guillermo Ibacache al conocer que la pena que le impongan deberá cumplir de manera efectiva, señaló al tribunal que su representado sabía la edad de la menor, pero al ser una relación consentida no tenía conocimiento de que constituía un delito. Ante esto, y por tratarse de un delito de violación impropia le impide alguna pena sustitutiva, la que cumplirá en la cárcel y no en el regimiento donde hasta ahora se ha mantenido en prisión preventiva. Ante el cambio de vida del imputado, su defensor solicitó que la pena que se le imponga esté en el rango de los 61 a 540 días de cárcel, sentencia que se dará a conocer el próximo miércoles por parte del juez Pablo Miño a las 12.30 horas.
Se dio a conocer que la denuncia la realizó la abuela de la menor cuando en octubre del año pasado conoció que su nieta mantuvo relaciones sexuales no forzadas con el imputado. Se indicó que la menor es tratada con siquiatra por trastornos de personalidad por bipolaridad.
En la declaración de la víctima, detalló que “sé de la denuncia que realizó mi abuela cuando se enteró que estuve con un chico que conocí en la calle. Al inicio me dijo que tenía 20 años y se llamaba Felipe. Semanas después me dijo que se llama Camilo Escobar Méndez. Actualmente no tengo contacto con él, pero considero que se aprovechó de mi porque al inicio me dijo que yo era bonita, pero lo hizo para estar conmigo. Él sabía mi edad y varias veces nos juntamos y yo andaba con uniforme. Tuvimos relaciones en varias oportunidades en moteles y en su habitación en el regimiento donde entrábamos. Esto se lo conté a una amiga y ella le contó a mi abuela. Fuimos amigos con ventaja, no pololos”.
Por su parte, el imputado también señaló que “la conocí y le pedí su teléfono. Me contó que tenía 13 años y que había mantenido relaciones con otro adulto. Me gustó, era bonita y previa autorización de la guardia la lleve al casino del regimiento. Nunca ella ingresó a mi habitación, estábamos juntos y fuimos a un motel en dos ocasiones y tuvimos relaciones, lo que se repitió en otro motel. En dos ocasiones más en la Costanera, siempre usé preservativos y ella no era virgen. Terminé con ella cuando me llamó su abuela”.