De acuerdo a lo
expuesto por la fiscal Wendoline Acuña, un trabajador independiente de la
construcción recibió, “abusando de la
ancianidad y soledad de la víctima”, 15
cheques por 320 millones de pesos para diversos trabajos en tres propiedades.
Un trabajador
independiente de la construcción fue formalizado ayer en el Juzgado de Garantía
de Punta Arenas, por la presunta responsabilidad en la estafa de 320 millones
de pesos en contra de una mujer de 88 años.
De acuerdo a los
antecedentes entregados en audiencia por la fiscal Wendoline Acuña, esta
investigación data de el año 2013, cuando se comenzaron a realizar las
diligencias para una denuncia por el delito de estafa. “Después de haber
recopilado gran cantidad de documentos, testimonios e informes periciales se
formalizó por el ilícito que perjudicó en este caso a la señora Lidia Garese,
quien sufrió engaños por parte del imputado, que aprovechándose de su estado de
demencia senil, de la enfermedad conocida como Alzheimer, que le ocasionaban
olvidos, cobraba de manera reiterada por sus trabajos. Ella al pensar que no
había cancelado realizaba giros importantes de su cuenta corriente”.
Esta acción
-agregó- llamó la atención de la ejecutiva de cuentas de la afectada, quien dio
a conocer del hecho a los familiares.
La fiscal señaló
que las reparaciones y trabajos contratados por la mujer no debían superar los
30 millones de pesos. “De acuerdo a pericias, en las tres propiedades los
valores no debían superar más allá de los 30 millones de pesos, sin embargo en
esta ocasión el imputado se aprovechó y logró una suma superior a los 300
millones”.
Se indicó,
además, que algunos trabajos no concluyeron al momento de percatarse de la
estafa.
Formalización
En la audiencia
de formalización de la investigación, se dio a conocer que los hechos
ocurrieron desde el mes de abril del año 2012, luego que la víctima, la mujer
de ese entonces 88 años, Lidia Garese Boselli, contrató los servicios del
imputado José Iván Marusic L’huissier,
de 41 años, de profesión constructor,
para que realizara diversos trabajos
de reparación en los inmuebles de propiedad de la afectada, dos ubicados en calle Jorge Montt y un
tercero en José Menéndez, consistentes, entre otros, en pintura de puertas y ventanas, instalación de cerámicos, guardapolvos, pintura, limpieza de caldera, barandas y construcción
de un muro de concreto, trabajos que según la experiencia y valor habitual en
el mercado no debían costar más
allá de 30 millones de pesos aproximadamente. “Sin embargo, el imputado en pleno conocimiento de estos valores, por la profesión que desempeña, abusando
de la ancianidad y soledad de la
víctima, quien vivía sola en Punta Arenas, ya que sus familiares residen
en Santiago, como también de su problema mental denominado demencia tipo Alzheimer, la engañó cobrándole en
forma reiterada altas sumas de dinero
por tales trabajos, haciéndole creer que no le había pagado
o que había pagado sumas
inferiores de dinero, cuestión en lo
cuál ella creyó por la confianza
que él generó en ella y dados los olvidos propios de su enfermedad, perjudicándola así
en un breve lapso de tiempo, en la suma total aproximada de $ 320.000.000,
puesto que entre el 27 de abril del año
2012 y hasta el 18 de junio del año 2013, la víctima giró en favor del imputado un total de 15 cheques de sus cuentas
corrientes del Banco de Chile y Santander, por diversos montos, que van
desde $ 1.000.000 hasta
más de $ 80.000.000 cada uno”, se señaló.
De acuerdo a lo
señalado por la fiscal, las penas que arriesga el imputado “por estafa” van de
61 a 541 días de presidio. Marusic no mantiene anotaciones penales anteriores”.
En la causa
también hay una querella en contra del imputado, patrocinada por el abogado
Francisco Cárdenas.