Ayer
se conoció del caso de una mujer, chofer, que vivió momentos de terror a
causa de tres sujetos que intentaron asaltarla durante la madrugada.
La afectada, cuya identidad se mantiene en reserva por temor a represalias, revivió lo ocurrido: “Esto
fue en la madrugada, me contactó una persona, a WhatsApp, pidiendo un
servicio de delivery. Le pasé a comprar bebidas, papas fritas y
cigarrillos, y me manda la ubicación, me pregunta en cuánto tiempo
estaría en la dirección. Le dije diez minutos de tiempo, pasé a comprar y
fui para allá. Avisé que llegué, y sale un hombre alto, robusto,
encapuchado, que se le veía solamente los ojos. Vestía un pantalón negro
con polerón café claro, y me dice ‘te voy a pagar con transferencia’;
tenía las puertas cerradas, porque mi auto tiene cierre centralizado y
él hace un gesto con la mano hacia la casa, y salen dos tipos, uno bajo
que se puso delante de mi auto, y el otro, al costado derecho del
copiloto, en la parte trasera, y trató de abrir la puerta”, manifestó la
mujer.
Continúa
su relato indicando que “en eso veo cuando que tenía mi vidrio un poco
más abajo… el tipo mete la mano por debajo del polerón y saca una
pistola, me apunta con la pistola, y ahí subí mi vidrio, asustada
lógicamente, porque sufrí un asalto con anterioridad y el tipo ya está
en la cárcel. Por eso atiné a colocar primera para poder irme, pero el
tipo se dio cuenta de mi reacción y se puso delante del auto junto al
otro tipo, y no me quedó otra que arrancar, era mi vida y tenía que
reaccionar de alguna manera. Aceleré, y los tipos se afirmaron en el
auto, y yo avance a toda velocidad, pasé a segunda hasta que se soltaron
y se cayeron al suelo”.
Domicilio conocido
Sobre
el domicilio donde la llamaron, indicó que “he recibido mensajes de
muchas personas que han sabido lo que ocurre ahí, y que en esa casa de
calle Angamos 1188 constantemente llaman a Carabineros, porque hay
discusiones, y llega gente de mala clase”.
Sobre
la denuncia, manifestó que la presentó directamente en la Fiscalía, ya
que conocía el proceso por la causa anterior que le tocó vivir.
“Estuve
hablando con el fiscal Oliver Rammsy en la mañana conversando. Fui
entrevistada por una abogada que está iniciando todos los trámites para
otorgarme un fiscal de turno, para que lleven mi caso y puedan llevar la
investigación como corresponde. Entregué las fotografías de la casa, la
dirección, los números de teléfono y un mensaje de otra persona que me
decía que había atropellado a uno de sus amigos, que estaba mal en el
hospital, pero yo averigüé y no hay nadie internado”, manifestó.
Sobre
cómo se encuentra actualmente, señaló que “con mucho miedo, mucho
temor, porque me están hablando con diferentes números, porque el número
de la persona ya no existe”.
Hasta el cierre de la edición no se habían reportado detenciones vinculadas a estos hechos.