Un nuevo hecho de violencia intrafamiliar se ventiló ayer en el Juzgado de Garantía de Punta Arenas.
Esto
tras una violenta agresión que cometió un imputado en contra de su
pareja, de quien además mantenía una prohibición de acercarse, por
haberla agredido en el mes de agosto pasado.
De
acuerdo a los antecedentes, el imputado fue detenido el domingo 7 de
octubre en su domicilio de calle Señoret, esto luego de una denuncia de
la víctima (su conviviente) donde solicitó auxilio. Según lo señalado
por el fiscal Manuel Soto, en concreto los hechos ocurrieron alrededor
de las 19 horas, cuando la víctima se encontraba al interior de su
domicilio, en compañía de su conviviente (el imputado), quien comenzó a
insultarla, tomándola del cuello, arrojándola al suelo y tomando un
cuchillo con el cual la intimidó señalándole que no saldría viva.
En
esos momentos, la mujer logró escapar hacia otro domicilio, mientras el
imputado comenzó a llamarla para pedirle perdón, a lo que la víctima
accedió y retornó al inmueble que compartía con su agresor. Sin embargo,
en esos momentos el imputado, tras engañarla de su arrepentimiento,
nuevamente comenzó a agredirla, tomándola fuertemente del cuello,
introduciendo además dos de sus dedos en los ojos de la mujer.
En esos instantes, la víctima logró enviar mensajes de texto a su madre pidiendo que pida auxilio a Carabineros, situación que se percató el imputado logrando quitárselo y arrojarlo lejos.
En
la audiencia, además se indicó que el imputado mantenía una prohibición
de acercase a la víctima, esto por una resolución judicial anterior del
mes de agosto, por haber sido formalizado por el delito de lesiones
menos graves en contexto de violencia intrafamiliar, en contra de la
misma víctima.
Con
estos antecedentes, al imputado se le formalizó por un delito de
lesiones menos graves en contexto de violencia intrafamiliar, tras
sufrir una contusión craneana de mediana gravedad. Además se le sumó un
delito de amenazas de muerte en contra de la víctima y otro delito de
desacato.
El
imputado Juan Carlos Ojeda Ruíz, recuperó su libertad, quedando con las
medidas cautelares de la prohibición de acercarse a la víctima y el
abandono del hogar común.