Tanto
medios radiales como escritos de todo el país dieron amplia cobertura a
la acción registrada la tarde del pasado lunes al interiores del
camposanto magallánico, cuando un desconocido prendió fuego a uno de los
árboles característicos del recinto ubicado en Avenida Bulnes, en el
sector de la Avenida Los Pensamientos.
Al
igual que como ocurrió el 1 de enero, cuando el atentado consideró la
quema de seis cipreses, el deplorable hecho llevó al municipio a adoptar
medidas de seguridad inmediatas, a la espera de que se pueda concretar
el proyecto de instalación de cámaras de seguridad por un costo total de
30 millones de pesos.
De acuerdo a lo señalado por el alcalde Claudio Radonich, que desde
ayer permanecen habilitados sólo dos ingresos de los siete existentes,
la de avenida Bulnes y calle Angamos. Esta última, incluso, con
restricción horaria.
Asimismo,
se intensificarán las rondas de los guardias, de manera de adoptar las
precauciones necesarias para que hechos tan deleznables como la quema de
este patrimonio natural se termine de una buena vez.