Sometida a una operación por la complejidad de las lesiones en una oreja, resultó una niña de 4 años luego de ser atacada por un perro. La menor debió ser internada en el Hospital Clínico de Magallanes, con heridas en el rostro y extremedidades.
De acuerdo a los antecedentes, el hecho se registró el pasado lunes a eso de las 17 horas, cuando se encontraba jugando junto a amigos y familiares en el sector de Avenida Frei esquina Pedro Borquez. Testigos, indicaron que el can irrumpió en el lugar, atacando a la menor, quien con sus gritos logró alertar a personas adultas que salieron a socorrerla. De hecho, su propia abuela logró que el animal soltara a la niña.
Cerca de las 17.30 horas la menor fue ingresada al centro asistencial, presentando heridas de mediana gravedad. Tras la evaluación médica, se tomó la determinación por los pediatras que debía ser ingresada a pabellón para ser intervenida quirúrgicamente. Tres horas después fue derivada a pediatría, para su internación y constante supervisión médica.
Ayer, la paciente se encontraba en compañía de su padre, Robert Norambuena, quien junto a la madre se han turnado en le recinto, para no dejarla sola mientras se mantiene internada. En el mismo centro hospitalario, Robert relató lo penoso que ha sido para ellos, como familia, tener que ver a su hija sufrir: “Yo no vivo con mi hija, pero ayer (lunes) la saqué a pasear, en la tarde la llevé a su casa de vuelta. Ella entró, se quedó con su mamá y su hermano. Luego de media hora me llaman y me avisan lo que había pasado; vinimos al hospital, donde nos dijeron que tendrían que operarla. La mamá me dijo que estaba jugando en el patio con su hermano y un primo, cuando fue atacada por el perro, el que hace un tiempo fue atropellado frente a la casa, y la señora de la vivienda de adelante lo ayudó y nunca más se fue. Nunca pensamos que podría pasarle algo”.
Robert, quien también fue mordido por un perro en Punta Arenas hace algunos años, dijo que desafortunadamente su hija tuvo que pasar por esto. Por ello, con la finalidad de que otras familias tengan que sufrir por las mordeduras de animales, es que espera que las autoridades tomen conciencia de lo que ocurre “con un problema que cada vez se hace más grande. El perro no sólo mordió a mi hija, si no que a su abuela igual. Es algo realmente preocupante y las autoridades tienen que tomar cartas en el asunto”, sentenció el padre de la niña.
Con un tratamiento con antibióticos, y con puntos en uno de sus oídos, la niña se mantiene en el hospital, no sabiendo aún cuando será dada de alta. Los hechos fueron denunciados a Carabineros.