Ocho años deberá pasar en la cárcel hombre condenado por los delitos de secuestro y abusos sexuales

Ocho años privado de libertad deberá pasar un hombre que fue condenado por secuestrar y abusar sexualmente de dos jóvenes diferentes.
Según señaló el fiscal jefe de Punta Arenas, Fernando Dobson, quedaron conformes con la sentencia entregada ayer por el Tribunal Oral en lo Penal, a pesar que solicitaban una pena de 13 años de cárcel. “Eran investigaciones complejas, primero por las circunstancias de las víctimas que estaban muy afectadas por lo sucedido, fueron situaciones bastante violentas la del secuestro y abuso, además en el segundo hecho tenía el inconveniente de la privación de sentido de la otra víctima, no lograba reconstruir ni dar cuenta detallada de lo sucedido, pero teníamos el antecedente cierto de que había sido agredida sexualmente aprovechando una situación de consumo de alcohol”.
Fue así que el Tribunal Oral en lo Penal condenó a Juan Carlos Agüero Paredes a las penas de tres años y un día por el delito de secuestro y cinco años de presidio por los dos delitos de abuso sexual, penas que deberá cumplir privado de libertad.
Cabe recordar que Agüero Paredes la semana pasada mientras se desarrolló el juicio, negó haber realizado los delitos de la manera que fueron relatados, señalando incluso que las jóvenes subieron a su vehículo de manera voluntaria. Ante esto, su abogado defensor, Pablo Santander señaló que estudiarán el fallo para ver si solicitarán la anulación del juicio. “Al ser condenado por todos los delitos era previsible que la pena iba a ser alta. Mi defendido me adelantó que no está conforme con el fallo por lo que estudiaremos los pasos a seguir analizando el texto de la sentencia. Mi defendido plantea que no hubo tocaciones a bordo del vehículo en el primer caso, mientras que en el segundo caso nosotros íbamos por la absolución ya que hubo antecedentes que a mi defendido se le acusa de haber abusado de una menor de edad que por su estado de ebriedad y que no estaba en condiciones de oponerse, pero a nuestro entender que esa niña metro más allá se vio a la niña que descendió de la parte posterior del vehículo al asiento delantero, no es lógico entonces que haya estado esta víctima incapacitada para oponerse a dicha acción”.
Primer hecho
De acuerdo a las pruebas presentadas la semana pasada en el juicio, el primer hecho se originó alrededor de las 5.20 horas de la madrugada del miércoles 28 de octubre de 2015 y en circunstancias que la afectada, de 20 años, caminaba por el sector del Cementerio Municipal de Punta Arenas a la espera de locomoción colectiva que la traslade a su domicilio. En esos instantes, Agüero Paredes se le acercó en su vehículo cuando transitaba por Avenida Bulnes en dirección al norte de la ciudad. El imputado detuvo su marcha al ver a la joven y le abrió la puerta del acompañante para que se subiera y la trasladara a su domicilio, a lo que la víctima se negó, señalando que la iban a ir a buscar. En esos momentos la joven comenzó a caminar para evitar el hostigamiento del imputado, sin embargo, éste en su vehículo la comenzó a seguir provocando el nerviosismo en la mujer, quien comenzó a escapar por la misma avenida en dirección norte. Al llegar a las afueras del Club Hípico, el imputado se subió a la vereda con su vehículo dándole alcance, golpeándola en las piernas, atropellándola y azotándola contra la pared. Tras ello, Agüero Paredes descendió de su vehículo y comenzó a agredirla para luego tomarla del pelo y darle golpes de pies y puños en distintas partes de su cuerpo. Tras arrastrarla logró subirla al vehículo, donde la encerró a pesar de los gritos de socorro, los que fueron oídos por un guardia del Club Hípico, quien corrió en su ayuda.
Se dijo que el imputado repelió el intento de auxilio a la mujer intentando atropellar al trabajador. Tras esto, se dio a la fuga con la joven secuestrada.
Se agrega que en el trayecto la joven opuso tenaz resistencia al violento actuar de Agüero Paredes, tratando de salir. Incluso, el sujeto le comenzó a realizar tocaciones de índole sexual, intentando quitarle la ropa. En el forcejeo la joven logró que el conductor perdiera el control del móvil chocando contra un árbol en la intersección de Avenida España y calle Ovejero, donde pudo recuperar su libertad y pedir ayuda en los domicilios cercanos al sector, lugar donde una vecina que escuchó el impacto salió a la vía pública y socorrió a la afectada. En esos instantes, Carabineros logró la detención del conductor, quien intentaba darse a la fuga.
La joven debió ser trasladada al Hospital Clínico de Magallanes para constar lesiones, la que fueron diagnosticadas de mediana gravedad, quedando en esa ocasión internada en estado de shock y con diversas contusiones, por lo que al imputado se le acusó por los delitos de secuestro y abuso sexual.
Segundo caso
La segunda denuncia en contra del mismo imputado se remonta al 4 de julio del año pasado, luego que la Selección Chilena se titulara campeón de la Copa América, instancias que llevaron a que cientos de personas acudieran a la Plaza Muñoz Gamero de Punta Arenas a celebrar. En esas circunstancias, dos hermanas de 16 y 18 años, que no encontraron locomoción colectiva para retornar a su domicilio, abordaron el vehículo del imputado Juan Carlos Agüero Paredes en la intersección de las calles Mejicana y Magallanes, donde las jóvenes le preguntaron al conductor si les podía realizar el servicio de taxi trasladándolas hasta su domicilio mediante el pago de 2 mil pesos.
Tras el recorrido y en las afueras del domicilio de las hermanas, le cancelaron la carrera y en momentos que la joven de 18 años descendió del móvil, el imputado aprovechando el estado de ebriedad de la menor de 16 años huyó del lugar con la joven sentada en el asiento trasero del vehículo trasladándola hasta el Barrio Prat de Punta Arenas, donde aprovechando la incapacidad de reacción de la adolescente procedió a realizarle tocaciones en diferentes partes del cuerpo, besándola y luego trasladándola nuevamente a su domicilio. En esos momentos la familia de la joven, que ya habían denunciado la desaparición de la menor, intentó retener al conductor, quien al emprender su huida ocasionó daños en la reja del domicilio. Un testigo, que se afirmó de la puerta del vehículo para evitar que el imputado se escape, resultó lesionado tras ser arrastrado por algunos metros.

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