De acuerdo a la acusación de la Fiscalía, se indica que los hechos
ocurrieron entre los meses de marzo del año 2013 y del 2014, en circunstancias
que la menor de ocho años (en ese entonces) se encontraba en el domicilio de su
padre, de 27 años. Éste en una habitación le realizaba actos de significación
sexual, los cuales se repetían los fines de semana, instantes que la menor lo
visitaba tras un régimen de visita impuesto por el tribunal de Familia.
Cabe recordar que el imputado, de iniciales V.A.G.M., fue formalizado
en junio del año pasado luego que no había asistido a una audiencia fijada en
el Juzgado de Garantía de Punta Arenas, por lo que se mantenía con una orden de
detención, la que se logró concretar en esa ocasión, fecha desde la que se
mantiene en prisión preventiva por esta causa.
En el juicio, además, declararon la propia víctima de actuales diez
años y su madre, quienes relataron los sórdidos hechos que cometía el condenado
en contra de su propia hija, para luego amenazarla para que no cuente lo
sucedido.
La lectura de sentencia se dará a conocer el próximo sábado a las
13.30 horas, donde la Fiscalía solicita una pena de 12 años de cárcel.