Una providencial salvada protagonizaron ayer un padre y dos pequeñas hijas, luego que el automóvil en que se desplazaban comenzó a incendiarse por razones que están siendo investigadas.
Ayer, pasadas las 13.00 horas, personal de la Séptima Compañía de Bomberos de Punta Arenas, fue despachado hasta la prolongación de calle General del Canto, alertados sobre el incendio de un automóvil.
En el lugar, ubicado al poniente, verificaron verificaron la presencia de un auto del cual emanaba abundante humo, existiendo la presencia de fuego al interior del motor. De esta forma, las labores de extinción se iniciaron de inmediato para evitar que el siniestro se propagara al resto de la carrocería, logrando controlar la emergencia en un lapso corto de tiempo.
Luego de ello procedieron a abrir el capó del auto para verificar y cuantificar los daños sufridos en el motor del móvil, quedando al descubierto que la totalidad se encontraba destruido, producto del accionar del fuego.
El propietario del auto se encontraba en el lugar, señalando que fue alertado por otros conductores de lo que ocurría, deteniendo la marcha, sintiendo el olor a quemado, por lo que de inmediato bajó a sus hijas desde el móvil.
“Yo me iba a trabajar, pero alcance a parar antes, dándome cuenta de que se estaba quemando. Bajé a mis hijas y también las herramientas de trabajo. No sé que habrá pasado, el auto estaba bien, yo venía de la casa y no había registrado algún inconveniente”, manifestó el conductor del móvil.
Personal de Carabineros se constituyó en el lugar, tomando conocimiento de lo ocurrido y dando cuenta al fiscal de turno.
Peritos del Departamento de Investigación de Incendios de Bomberos trabajaron para poder determinar las causas que originaron el fuego.
Se presume que se pueda haber generado un problema eléctrico en el móvil, el que registraba mayor daño en el sector donde estaba instalado uno de los focos delanteros del auto Hyundai Elantra II.
El móvil contaba con su documentación al día, por lo que no fue necesario su traslado a la Maestranza Municipal, quedándose en el lugar a la espera de que su propietario lo retire.