El
pasado 30 de julio se conmemoró el Día Mundial contra la Trata de
Personas, delito con el que se violan los derechos de las personas.
En este sentido, la Corporación ONG Raíces, quiso entregar en detalle lo que cuentan las víctimas en esta organización.
Monserrat
Millán Pérez, coordinadora de la ONG Raíces en Punta Arenas, señaló que
“acá en Magallanes se lleva trabajando hace dos años en esta grave
vulneración de derecho, especializándose en violencia de género y
también en explotación sexual comercial contra niñas, niños y
adolescentes. Acá en la zona tenemos dos proyectos específicos, y como
institución no queremos quedar ajenos a esta conmemoración que fue le 30
de julio, el día mundial contra la trata de personas”.
La
asistente social agregó que “como organismo de la sociedad civil,
asumimos el desafío de enfrentar la trata en reparación. Magallanes es
la tercera región con más altos índices de trata a nivel nacional, y el
factor de incidencia es el alto índice migratorio. La trata es tanto
laboral como sexual, por lo que esto puede influir en la explotación
sexual de menores. La policía migratoria que se está endureciendo, por
lo que genera que la migración se transforme en una forma más ilegal, lo
que potencia la trata. El ser una región turística también hace una
mayor población flotante, y la migración donde existen siete pasos
habilitados, mientras que son alrededor de 24 pasos clandestinos, y todo
esto genera este tipo de riesgo”.
A
nivel nacional, Monserrat Millán, indicó que desde el 2011 al 31 de
diciembre de 2018, se han registrado 228 víctimas en causas
formalizadas, 122 son hombres con causas laborales, y 106 con fines de
explotación sexual que son mujeres. En Punta Arenas, son 9 las víctimas.
Por
su parte Esteban Pérez, director del Centro de Acogida ONG Raíces
Magallanes, señaló que “la trata está muy invisibilizada en los menores
de edad, nuestro programa cubre 37 plazas de niños, niñas y adolescentes
victimas de explotación sexual comercial, donde una de las modalidades
es la trata de personas. Tenemos más de las plazas, alcanzando 47 casos,
pero cuando se da esta cifra se habla de adultos. Lo que preocupa y
hemos visto es que muchas menores de edad están siendo trasladadas a bares para atender, y que finalmente terminan en locales clandestinos donde terminan en comercio sexual, y hemos hecho las denuncias”.
Se
indicó que las edades de las menores fluctúan entre los 12 a 17 años,
las que son llevadas a trabajar en locales nocturnos. “Ellas muchas
veces se van retractando y no son niñas que denuncian, si no que son derivadas desde los tribunales”.