La menor había salido de su hogar en
Punta Arenas el 27 de septiembre, en dirección al Hospital Clínico
Magallanes junto a una amiga, dejando una nota sobre la mesa en su domicilio,
señalando que volvería más tarde, no retornando al inmueble.
A raíz de lo anterior, efectivos policiales de la PDI desarrollaron
diversas diligencias tendientes a ubicar el paradero de la desaparecida, como
también entrevistas al denunciante y amigos de la indagada, consultas en el Servicio
Médico Legal, Gendarmería de Chile, Departamento de Extranjería y Policía
Internacional y centros asistenciales, logrando establecer y dar con el
paradero de la menor, la cual ingresó de forma voluntaria al recinto de guardia de la PDI, no señalando el motivo por el cual
no había retornado a su vivienda.
De esta forma, se procedió a trasladar a la menor a constatar lesiones
remitiendo los antecedentes a la Fiscalía de Punta Arenas, y dar el correspondiente aviso a su padre.