Gracias a determinadas aplicaciones podemos mantenernos en comunicación con nuestros familiares y amigos, e interactuar fácilmente con nuevas personas.
Sin embargo,
estas ventajas tienen su cara opuesta, ya que en estos contextos podemos
ser presas fáciles para nuevas formas de estafas que evolucionan a la
par con las conductas de los usuarios de las nuevas tecnologías de la
información.
Es
así que una de las últimas estafas detectadas por la Policía de
Investigaciones circula por Whatsapp, con el fin de engañar a las
personas y quitarles su dinero, pero para hacer el engaño más creíble
aluden a la PDI.
En
estos casos, los ciberdelincuentes contactan a usuarios de esta
aplicación, principalmente hombres, e inician con ellos una conversación
que pronto avanza hacia temas de connotación sexual. Una vez
establecido este diálogo la víctima recibe un nuevo mensaje, esta vez de
un supuesto detective quien lo acusa de ser parte de una investigación
por pedofilia e indicando que la persona con quien acaba de intercambiar
mensajes sería una menor de edad.
Finalmente,
los delincuentes buscan un pago a cambio de supuestamente guardar
silencio, claro que todo se trata de una “sextorsión”.
“Nunca un detective va a tomar contacto con una persona vía Whatsapp o
por redes sociales para informarle que es parte de un proceso
investigativo. Jamás solicitará algún tipo de pago para resolver un
problema de índole policial o judicial”, aclaró el subprefecto Daniel
Medina, jefe de la Brigada Investigadora de Delitos Económicos Punta
Arenas.
El
subprefecto Medina llamó a quienes hayan sido víctimas de esta estafa u
otra similar, en donde hayan efectuado algún pago en dinero a
desconocidos, a concurrir personalmente hasta el complejo policial más
cercano y realizar la denuncia. Se recomienda llevar todos los
antecedentes que ayuden a corroborar la existencia del ilícito, tales
como capturas de pantalla y comprobantes de depósitos o transferencias
de dinero, presentando de preferencia una copia impresa de los mismos.