Ayer, en el Juzgado de Garantía de Punta Arenas, cuatro de cinco imputados fueron condenados a una pena en libertad por una millonaria estafa cometida en la Tienda Ripley.
De acuerdo a la sentencia entregada por el juez de Garantía, Juan Enrique Olivares Urzúa, se condenó a Patricio Barrientos Barrientos como autor de 26 delitos reiterados de estafa entre los meses de mayo y diciembre de 2013, en perjuicio de Ripley, a una pena de 4 años, multa de 20 UTM. A Héctor Pinda Ruiz se le condenó a una pena de 3 años y un día de presidio, además de una multa de 10 UTM, como autor de 8 delitos reiterados de estafa contra Ripley. Por su parte, Fabiola Sepúlveda Acevedo pagará 4 años de presidio y una multa de 12 UTM como autora de 6 delitos de giro doloso de cheques y 12 delitos reiterados de estafa en perjuicio de Ripley. Por último a Stephanie Oyarzo Sepúlveda se le condenó por 12 delitos de giro doloso de cheques y 6 delitos reiterados de estafa, a la pena de 4 años de presidio y multa de 8 UTM.
A todos los imputados se les sustituyó la pena en la cárcel por una libertad vigilada intensiva, además la prohibición de ingresar a cualquier Tienda Ripley en el país durante el tiempo que dure la condena.
Tras evitar ir a juicio, los cuatro imputados llegaron a un procedimiento abreviado, a excepción de un quinto involucrado, Cristián Pinda Aguilar, quien se mantiene con orden de detención judicial.
Hechos
De acuerdo a la acusación, los hechos se repitieron entre los días 30 de mayo y los días 2, 3, 7, 9, 12, 21 y 22 de junio de 2013, cuando el imputado Cristián Pinda Aguilar, junto a su primo Héctor Pinda Ruiz y un tercero identificado como Patricio Barrientos Barrientos, previamente concertados acudieron a la Tienda Ripley, ubicada al interior del Mall Pionero, Avenida Frei N° 1110, donde cada uno de ellos adquirió diversas especies, entre ellas televisores de diferentes pulgadas, prendas deportivas, computadores, notebooks, tablets, celulares, radios para vehículos, colchones y consolas de juegos, entre otras especies.
La primera boleta del día 30 de mayo alcanzó una suma de 7 millones de pesos, el día 2 de junio una boleta de más de 6 millones, mientras que el día 3 de junio los imputados adquirieron diversos productos por la cantidad de 7 millones de pesos.
Posteriormente el 7 de junio la suma alcanzó 72 mil pesos. Ese mismo día adquirieron otros productos por 8 millones de pesos, otra cifra de 9 millones de pesos se registró el día 9 de junio, mientras que el 12 de junio fueron 5 millones de pesos. El 21 de junio 9 millones de pesos más y el 22 de junio por 7 millones de pesos.
Todas las especies fueron pagadas con cheques de la cuenta corriente del Banco Chile del titular Héctor Pinda Ruiz, quien firmó y entregó en la caja del local afectado, para luego retirar los productos desde las bodegas de la tienda en un vehículo de Patricio Barrientos.
Posteriormente al ser presentados a cobro los cheques resultaban protestados con orden de no pago, luego que el mismo Héctor Pinda acusaba incumplimiento de contrato, lo que se indicó en la audiencia que era falso pues retiró todos los productos.
El perjuicio en la tienda por lo defraudado alcanzó la cifra de $62.124.178.
Otro fraude
Además se señaló que los tres imputados, junto a Stephanie Oyarzo y Fabiola Sepúlveda, los días 6, 10, 14, 16, 19, 24 y el 27 de noviembre de 2013 nuevamente acudieron a la tienda Ripley para adquirir diversos artículos en grandes cantidades, entre ellas televisores, aspiradoras, proyectores, lavadoras, consolas, cámaras de video y fotografías, computadores entre otros.
Respecto al 6 de noviembre se registró una compra por 7 millones de pesos, la misma cifra el 10 de noviembre, el 14 de noviembre 8 millones de pesos más, cifra que se repite el 16 de noviembre. El día 19 de noviembre compraron especies que alcanzaron la suma de 8 millones de pesos,
El 24 de noviembre existen compras en dos horarios, la primera por 9 millones de pesos y la segunda por otros 9 millones, misma cifra de la boleta de compras del día 27 de noviembre. Todas las compras al igual que en la primera ocasión las realizaron con cheques, no obstante, la adquisición se realizó con documentos de la titular Fabiola Sepúlveda.
Los 6 cheques presentados a cobro por la tienda en diciembre de ese año fueron protestados por incumplimiento de contrato, a pesar de haber retirado los productos desde las bodegas de la tienda, perjudicando esta vez al local comercial en 51 millones de pesos.
Con otros dos cheques de la titular Stephanie Oyarzo, hija de Fabiola Sepúlveda, defraudaron en 19 millones de pesos más a la tienda Ripley. Todas las especies adquiridas fueron puestas a la venta a través de un sitio de Internet. La suma total de la defraudación superó los 200 millones de pesos.
Tras la sentencia, el abogado representante de Alto S.A., José Miguel Salas Ponce, señaló que “los montos que se lograron determinar fueron aproximadamente 220 millones de pesos, los cuales los imputados no restituyeron, pero estamos conformes por las penas impuestas por el tribunal. Esto reiteradamente ocurrió durante cuatro meses, lo que se logró detectar por personal de Ripley que dio cuenta del fraude”.