Especial alerta entre las
autoridades han generado los ciberdelitos. Entre junio de 2020 y enero
de este año, el Sistema de Análisis Criminal y Focos Investigativos
(SACFI) de la fiscalía ha recibido 225 denuncias de estafas y chantajes
vía virtual. Según el Ministerio Público, estos delitos han malversado
cerca de 160 millones de pesos en 7 meses.
Uno
de los ilícitos que genera especial preocupación es el phishing, el que
tiene por objetivo robar datos de los usuarios para la suplantación de
identidad a través de mensajes de texto o vía mail.
La
palabra deriva de la palabra de origen inglés fishing, que en español
significa “pescar”. Haciéndose pasar por un asistente comercial, los
estafadores envían un correo electrónico o mensaje de texto a los usuarios diciendo que sus cuentas de retail o bancarias presentan problemas.
Para
solucionar los defectos, el mensaje es acompañado de un enlace que
supuestamente redirige a las páginas web de los sitios comerciales. Si
se hace click a esos enlaces, las víctimas muerden el anzuelo y son
“pescadas” por los estafadores.
“Si
se meten a ese enlace, en realidad no se están metiendo a la página
fidedigna del banco o de la empresa comercial, sino que a una página
fantasma”, dice la fiscal de SACFI, Rina Blanco López.
En
los enlaces fantasmas, el sitio solicita la entrega de datos
personales. Si la víctima entrega el nombre, rut, número de cuentas y
claves, los malhechores podrán malversar fondos bancarios o hacer
compras.
¿Cómo
prevenir este tipo de delitos? La fiscal Blanco llama a ser cautelosos
con la entrega de datos personales y estar alertas a los mensajes que
llegan. Según la persecutora, las empresas no solicitan estas
informaciones por internet.
“Ninguna
institución bancaria va a mandar un correo o llamar por teléfono para
decir que se requieran claves. Eso nunca se pide por vía telefónica ni
por correo electrónico”, explica la persecutora.