Desde
la desaparición de Guadalupe Oyarzún Cárdenas –hace 15 días– la XII
Zona de Carabineros ha desplegado distintas unidades especializadas. En
conjunto con otras organizaciones de rescate, se han extendido por la
Reserva Nacional de Magallanes para dar con el paradero de la mujer de
54 años.
El
miércoles, un equipo de la Prefectura Aérea de Carabineros voló desde
Santiago para apoyar con las labores de búsqueda. Su rol ha sido
pilotear drones para llegar a los lugares de más difícil acceso.
El
teniente Ignacio Monrás Fernández, miembro de la unidad especializada
de la Prefectura Aérea, explica el rol que han cumplido en la
coordinación de la búsqueda y las complicaciones que han surgido en el
uso de la tecnología.
– Teniente, ¿qué labores realizan?
“Durante
estos días hemos tratado de llegar a lugares más recónditos. El clima
nos ha acompañado bastante, a pesar que hemos tenido variaciones con el
viento, la lluvia y la nieve. A pesar de eso, nos ha ido súper bien y
vamos a seguir buscando hasta poder encontrar el objetivo”.
– ¿Ha sido compleja la geografía?
“Efectivamente
es complejo. Nosotros poseemos cámaras termales, pero por la cantidad
de días que ya han pasado es difícil poder encontrar calor dentro de lo
que es la nieve. Eso sí, estamos buscando constantemente con ayuda de
Carabineros y gente de civil que está aportando en esta situación, así
que estamos todos en conjunto para poder encontrarla”.
– ¿Han trabajado en otras misiones?
“Hemos
trabajado en diferentes misiones a lo largo de Chile, como en el sector
del Biobío y en Santiago. En temas de aeronave y búsqueda de personas
tenemos la suficiente experiencia para poder aportar en este caso”.
– En los otros lugares, ¿ha sido igual de complejo por la cantidad de nieve que cayó?
“Gracias a nuestra geografía nos ha tocado estar en todos lados. Nieve
no nos había tocado, obviamente que el clima es mucho más adverso para
nosotros, pero no es un impedimento para lograr la función que cumple
Carabineros”.