El Diario de la Provincia de Santa Cruz, Tiempo Sur, publicó una entrevista, efectuada a los aduaneros chilenos, donde se refieren al ingreso de cigarros y droga desde su país. La entrevista entregada señala que “El control es realizado por la PDI -Policía de Investigaciones de Chile- la cual incauta la droga pero que luego interviene la Brigada Antinarcóticos de dicho país. La marihuana es lo que más se trafica hacia el paso trasandino, y obviamente lo que más se detecta con la ayuda de perros. En menor medida, según indicó la fuente, se secuestra cocaína.
El destino no es sólo hacia localidades chilenas, sino que también hacia Tierra del Fuego.
“Siempre intentan buscar métodos nuevos para esconder la droga, como es el caso de los vehículos en donde los esconden dentro de los neumáticos; en el portaequipaje; debajo de la alfombra y también en el tanque de combustible”, indicó.
También contó que “se contratan personas y les piden que lleven el vehículo, por ejemplo, hasta Río Grande y le pagan tanto dinero, pero en realidad el conductor ni siquiera sabe muchas veces que está transportando droga”.
Otro modo es a través de contenedores. “Son contenedores de camiones que son sellados en la ciudad de Río Gallegos por autoridades como la AFIP o Aduana y luego son adulterados en el camino a la frontera. De esta forma, sacan la bisagra (o precinto), ingresan la droga y se vuelve a colocar la bisagra sin romper el sello”, explicó y agregó que en este caso “estamos hablando de bandas organizadas”.
Los controles son “exhaustivos”. “Estamos preparados para esto, por eso es alto el porcentaje de incautación de droga”, afirmó.
El método menos utilizado pero que todavía se realiza, es cruzar la frontera caminando a varios kilómetros del puesto de control. “Es atípico pero sucede, y cruzan por pasos no habilitados en medio del campo, aunque son detectados por carabineros que realizan patrullajes y que tienen la orden de disparar a la persona si ésta intenta fugarse”, advirtió la fuente.
“Durante estos meses se incautó menos droga respecto a los mismos meses del año pasado”, detalló.
Sin embargo aclaró que no es común que un viajante “se arriesgue” y trate de pasar la Aduana llevando, por ejemplo, marihuana para consumo propio.
Si el traficante es argentino, una vez que es detenido interviene el Juzgado de Punta Arenas, la Policía Internacional, y se envía una denuncia al Ministerio de Interior. Una vez que cumple la condena dictaminada por el magistrado, es expulsado y tiene el ingreso prohibido al país vecino por un mínimo de cinco años.
Un dato llamativo es que además de drogas lo que más incautaron las fuerzas chilenas son cigarrillos, ya que el costo se triplica cuando son vendidos en el país vecino. “A una cajetilla en Chile se le puede sacar el triple de ganancias”, precisó.