Los funcionarios de la Superintendencia de Educación se encontraron con sus oficinas desordenadas y con claros indicios de robo. Ante esto, solicitaron la presencia de Carabineros en Angamos con Armando Sanhueza, percatándose de la falta de un proyector y otras especies. Tras varios minutos, lograron percatarse de la ausencia de una caja, donde mantenían cheques, a los cuales ya se les dio orden de no pago. Por disposición del fiscal de turno. Al lugar concurrió personal de Labocar de Carabineros, que hizo el levantamiento de huellas desde la ventana que rompieron para entrar al recinto. El robo fue avaluado en más de un millón de pesos.